La candidata presidencial del Partido Libertad y Refundación (Libre), Rixi Moncada, encendió el debate público este fin de semana al asegurar que Honduras posee reservas de petróleo y urgió a tomar medidas anticipadas para proteger ese recurso de lo que calificó como “el saqueo de los mismos de siempre”.

“Honduras tiene petróleo, y hay que adelantarnos para que esa riqueza no vaya a ser aprovechada y saqueada por los mismos de siempre”, afirmó Moncada, en un discurso que apunta tanto a intereses privados nacionales como a corporaciones transnacionales que, según ella, históricamente han explotado los recursos del país sin generar un beneficio equitativo para la población.
Estas declaraciones representan un giro estratégico dentro de la narrativa de Libre, que tradicionalmente ha denunciado el extractivismo sin regulación y el poder desmedido de las élites económicas.
Ahora, Moncada plantea una visión de soberanía energética que implica asumir el control de potenciales yacimientos petroleros bajo una lógica de justicia social y beneficio colectivo.
El mensaje de la candidata no ocurre en el vacío. Llega días después de sus cuestionamientos públicos contra la empresa bananera transnacional DOLE, que opera en Honduras y emplea de forma directa a cerca de 10,000 personas.
Aunque no mencionó a la compañía en esta ocasión, analistas políticos interpretan que su llamado a “anticiparse” busca abrir el debate sobre el papel de las grandes empresas extranjeras en el modelo económico del país.
Sectores empresariales han expresado preocupación ante lo que consideran una narrativa que podría afectar la confianza jurídica y la inversión extranjera.
El planteamiento de Moncada deja claro que un eventual gobierno suyo priorizaría la soberanía nacional sobre los recursos energéticos. Sin embargo, surgen preguntas clave: ¿cuál es el nivel real de las reservas petroleras? ¿Tiene Honduras la capacidad técnica y financiera para explorar y explotar ese petróleo sin recurrir a alianzas privadas?
A corto plazo, el debate sobre el petróleo en Honduras abre un nuevo frente político y económico en la campaña electoral de 2025. Más allá de la declaración de Moncada, será crucial observar cómo esta propuesta se traduce en planes concretos, legislación, alianzas internacionales y garantías de protección ambiental.