Del contacto secreto al crimen en Fraijanes: la historia detrás del video que sacudió a Honduras “la mitad para el Comandante”

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Fraijanes, Guatemala.— La tarde del 12 de febrero de 2025, un hombre delgado, irreconocible para quienes lo habían visto años antes, se detuvo en una bodega de este municipio cercano a la capital guatemalteca. Era Bayron Ruiz, un exnarcotraficante que había perdido peso en prisión para pasar desapercibido.

Minutos después, dos sicarios en motocicleta abrieron fuego. Los videos del caos circularon de inmediato: disparos, cuerpos en la calle, una camioneta Lexus gris y otra blanca huyendo a toda velocidad.

Ruiz murió poco después en un hospital cercano. Con él, se cerraba un capítulo clave de una investigación periodística que había estremecido a Honduras.

La historia comenzó años antes. En el otoño de 2019, tras el juicio por narcotráfico de Juan Orlando Hernández en Estados Unidos, el medio especializado InSight Crime inició una pesquisa para entender los vínculos entre políticos y traficantes.

En abril de 2022, el equipo envió cartas a decenas de narcotraficantes presos. Una de ellas llegó a Ruiz, entonces encarcelado en Nueva York.

Cinco años después, el 14 de mayo de 2024, un mensaje desde un número guatemalteco reabrió el caso: Ruiz aseguraba tener “algo que le interesaría a los medios”.

El 4 de julio de 2024, en un hotel de La Ceiba, Ruiz se presentó ante el periodista Jeff Ernst. Delgado, vestido con ropa de diseñador, explicó que había cooperado con las autoridades estadounidenses para reducir su condena. Al día siguiente, lo condujo armado hasta una vivienda vigilada por hombres con fusiles. Allí, entregó una memoria USB.

En el minuto 22 del archivo apareció el rostro de Carlos Zelaya, cuñado de la presidenta Xiomara Castro, negociando con narcotraficantes durante la campaña de 2013. “Ahí está”, dijo Ruiz, sonriendo.

El 3 de septiembre de 2024, InSight Crime publicó el video. El impacto fue inmediato. Zelaya reconoció la autenticidad del material y renunció a su curul en el Congreso Nacional de Honduras; su hijo dejó el Ministerio de Defensa. El episodio tensó la relación con Estados Unidos, en medio del debate por el tratado de extradición y la cooperación con la Drug Enforcement Administration.

El caso marcó las elecciones del 30 de noviembre. El partido oficialista Libre enfrentó señalamientos similares a los que años antes golpearon al Partido Nacional. La candidata oficialista quedó en tercer lugar, mientras Nasry Asfura ganó los comicios y anunció que mantendría el tratado de extradición.

Meses después, Ruiz reapareció en Guatemala. Su asesinato en Fraijanes dejó más preguntas que respuestas: ¿venganza por su cooperación?, ¿un negocio que salió mal?, ¿silenciar a la fuente de uno de los mayores escándalos políticos recientes? Las autoridades no han imputado a más responsables.

Días después del crimen, Honduras y Estados Unidos acordaron mantener vigente el tratado de extradición. En enero de 2026, la presidenta Castro retiró la denuncia del acuerdo; Asfura prometió continuidad. Pero la muerte de Ruiz cerró, a sangre y fuego, la ruta que llevó un video desde una piscina en La Ceiba hasta el centro del debate político regional.

Una historia que, paso a paso, expuso cómo el crimen organizado, la política y la justicia siguen entrelazados en Centroamérica.