Trujillo, Colón. — El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) presentó a representantes de la mancomunidad de municipios garífunas un ambicioso proyecto orientado a la protección de los ecosistemas marinos y costeros, con una inversión de un millón de dólares destinada a fortalecer la biodiversidad y apoyar directamente a las comunidades locales.

El proyecto, denominado “Mejorando la gestión de los recursos marinos costeros en comunidades garífunas”, busca preservar hábitats críticos y promover prácticas sostenibles en zonas clave del litoral hondureño, particularmente en el departamento de Colón.
Durante la presentación, Alessandro Fracasetti, representante de Naciones Unidas en Honduras, anunció el lanzamiento de esta iniciativa global, destacando que su enfoque combina la conservación ambiental con el desarrollo comunitario.
“Este proyecto no solo apunta a proteger la biodiversidad marina, sino también a fortalecer el rol de las comunidades garífunas como guardianes de estos ecosistemas”, señaló.
La iniciativa contempla la entrega de diez subvenciones dirigidas a organizaciones y grupos comunitarios, que ejecutarán acciones concretas de conservación, monitoreo y manejo sostenible de los recursos marinos. Estas intervenciones estarán enfocadas en áreas costeras estratégicas, donde la presión ambiental y las actividades humanas han puesto en riesgo la riqueza natural.

Entre los municipios beneficiados figuran Iriona, Santa Fe y Trujillo, territorios con una fuerte presencia garífuna y una estrecha relación histórica y cultural con el mar.
Especialistas destacan que la protección de estos ecosistemas no solo es vital para la biodiversidad, sino también para la seguridad alimentaria y la economía local, ya que muchas familias dependen directamente de la pesca y los recursos costeros.
El proyecto se enmarca en esfuerzos más amplios por enfrentar los efectos del cambio climático y promover modelos de desarrollo sostenible en comunidades vulnerables, donde la conservación y el bienestar social avanzan de la mano.
Con esta inversión, el PNUD refuerza su presencia en la región y apuesta por un modelo donde las comunidades no solo sean beneficiarias, sino protagonistas en la defensa de sus territorios y recursos naturales.

