La historia de superación detrás de “Cocina Móvil Los Dos Hermanos”

Historias de Emprendedores

Olanchito.— Cuando la ciudad aún duerme y el silencio domina las calles, Selvin Romero ya está de pie, encendiendo su cocina y preparando, junto a su familia, los alimentos que darán inicio a una nueva jornada.

Afuera del Hospital Aníbal Murillo Escobar, su negocio, “Cocina Móvil Los Dos Hermanos”, se ha convertido en un punto de encuentro para pacientes, empleados y transeúntes que encuentran en sus manos no solo comida, sino también una historia de perseverancia.

Desde hace más de una década, Romero ha recorrido la ciudad vendiendo pastelitos y jugos, enfrentando días difíciles y largas jornadas sobre una motocicleta. Con el tiempo, ese esfuerzo constante comenzó a rendir frutos.

Primero, logró adquirir un vehículo tipo 22R, al que adaptó una paila para convertirlo en su primera cocina móvil. Hoy, años después, ese sueño ha evolucionado en un pequeño bus completamente acondicionado con estufa, refrigeradora, planchas de cocina, aire acondicionado, lavatrastos y microondas.

“No ha sido fácil”, reconoce Selvin, mientras atiende a sus clientes con una sonrisa. Pero su testimonio no es de derrota, sino de constancia.

Durante 13 años ha sostenido a su familia gracias a este emprendimiento, que hoy también genera empleo para sus seres más cercanos: su esposa, su nuera y sus dos hijos forman parte activa del negocio.

El menú, que incluye pastelitos, baleadas, fritas, jugos, café y avena con leche, refleja la esencia de la comida callejera hondureña, pero también el compromiso con la calidad y el servicio.

Romero asegura que su visión no se detiene ahí: en el futuro, planea ampliar su oferta e incluir almuerzos, consolidando aún más su proyecto.

Su historia es un recordatorio de que el progreso no siempre llega de inmediato, pero sí es posible con disciplina y fe. “Con la ayuda de Dios todo se puede; no es fácil, pero con perseverancia se puede lograr mucho”, afirma.

En cada plato servido, Selvin no solo alimenta a quienes lo visitan, sino que también inspira a otros a creer en sus propios sueños. Su cocina móvil no es solo un negocio: es el resultado de años de lucha, aprendizaje y una firme decisión de salir adelante.