TEGUCIGALPA, Honduras.— Después de casi tres meses de tensas negociaciones y siete rondas de diálogo, Honduras cerró este lunes un acuerdo histórico: trabajadores, empresarios y Gobierno sellaron por unanimidad el reajuste del salario mínimo para el bienio 2026-2027, con incrementos que van del 6% al 7.5% según el tamaño de cada empresa, retroactivo al 1 de enero pasado.
El acuerdo fue oficializado mediante el Comunicado SETRASS N. 08-2026, firmado este 27 de abril en Tegucigalpa bajo la conducción del secretario de Trabajo, el abogado Fernando Puerto, quien encabezó una mesa tripartita que en sus últimas semanas había llegado a un punto muerto.
El salario que cambia y el que queda pendiente
El salario mínimo vigente hasta hoy en Honduras rondaba los 13,985 lempiras mensuales —unos 525 dólares— con variaciones según sector, tamaño de empresa y ubicación.
Con el nuevo acuerdo, ese monto subirá de forma escalonada según la plantilla laboral de cada empleador.
Para las empresas más grandes —las de 151 trabajadores en adelante— el incremento será del 7.5% en ambos años. Las medianas y pequeñas empresas recibirán un aumento del 6% o 7%, también dependiendo de su escala. Según la tabla oficial de SETRASS que acompaña el comunicado, en el sector comercio al por mayor y menor, por ejemplo, el salario mensual para las empresas más grandes pasará a 20,195.35 lempiras en 2027, con un incremento absoluto de 1,408.98 lempiras respecto al año previo.
El aumento supera la tasa de inflación registrada en 2025, que fue del 4.98%.
Un acuerdo que llegó al límite
Tras casi tres meses de intensas deliberaciones, los representantes del sector privado y de las centrales obreras llegaron a un pacto que abarca 11 industrias y ramas de la economía nacional. La negociación estuvo a punto de romperse en más de una ocasión. El sector obrero había advertido que de no llegarse a un acuerdo antes del 1 de mayo —Día Internacional de los Trabajadores— evaluaría medidas de presión en las marchas.

“Quiero agradecer el compromiso con que ambos sectores han abordado este proceso. Ustedes han apostado al diálogo. Que viva el diálogo tripartito”, expresó el ministro Puerto al cierre de la sesión.
Josué Orellana, representante del sector obrero, reconoció las tensiones pero validó el resultado: “Nunca va a haber satisfacción plena sobre una negociación salarial”, aunque reconoció que se logró un equilibrio entre mantener empleos y lograr un alivio para la clase trabajadora.
Retroactividad con plazo y alivio para la mipyme
Uno de los puntos más sensibles del acuerdo es el pago retroactivo. El nuevo salario rige desde el 1 de enero de 2026, lo que significa que los trabajadores tienen derecho a cobrar la diferencia acumulada de enero a abril. El Gobierno acordó que ese pago diferido deberá realizarse a más tardar el 31 de julio, dándole un margen de maniobra especialmente a la micro, pequeña y mediana empresa que no pueda liquidarlo de un solo golpe.
El contexto que lo explica todo
Los trabajadores han insistido en que el costo de vida ha alcanzado niveles elevados, con una canasta básica que supera los 17,000 lempiras mensuales, lo que representa una carga insostenible para muchas familias. Ese argumento fue el principal motor obrero en la mesa, frente a un sector empresarial que buscaba contener el impacto sobre sus estructuras de costos en un contexto económico de incertidumbre global.
El nuevo salario mínimo entrará en vigor formal el 1 de mayo, coincidiendo con el Día del Trabajo, una fecha que en Honduras tiene peso simbólico y sindical. El comunicado oficial cierra con un llamado de la SETRASS a todos los actores económicos a cumplir los términos del acuerdo “en beneficio de Honduras y de las familias trabajadoras.”

