EL NEGRITO, Yoro. — Lo que para decenas de pasajeros era un viaje de regreso a casa hacia San Pedro Sula se convirtió en una escena de desesperación y muerte. Minutos después del impacto, los gritos de auxilio reemplazaron el ruido de los motores mientras vecinos, policías y socorristas intentaban rescatar a las víctimas atrapadas entre los hierros retorcidos de un autobús interurbano y una camioneta.
Las primeras imágenes del lugar reflejan la magnitud de una tragedia que, una vez más, enluta las carreteras hondureñas.
De acuerdo con información preliminar, el accidente ocurrió la tarde de este domingo sobre la carretera RN-23, a la altura del puente La Regina, entre los municipios de El Negrito y Morazán, cuando un autobús de la ruta Victoria–San Pedro Sula colisionó con una vehículo de paila Toyota Tacoma.
Los reportes iniciales indican que varias personas habrían perdido la vida, entre ellas niños y adultos, mientras que otras resultaron con heridas de consideración. Sin embargo, hasta el momento las autoridades no han confirmado oficialmente el número de fallecidos ni de lesionados, por lo que la información continúa en desarrollo.
Testigos señalaron que algunas víctimas habrían quedado atrapadas bajo la estructura del autobús tras el fuerte impacto, lo que obligó a los equipos de rescate a iniciar maniobras de emergencia en condiciones especialmente difíciles debido a la lluvia que caía sobre la zona.


Ante la magnitud del accidente y la cantidad de heridos, agentes de la Policía Nacional utilizaron las pailas de las patrullas para trasladar a varios lesionados hacia centros asistenciales cercanos, mientras elementos policiales y vecinos continuaban atendiendo a las personas que permanecían en el lugar.
Conforme las autoridades confirmen información oficial sobre el número de víctimas, la identidad de los fallecidos y las circunstancias del accidente, este medio actualizará esta noticia.

