HomeRegionalesEl mar avanza sobre Corozal, familias levantan barreras de arena mientras las...

El mar avanza sobre Corozal, familias levantan barreras de arena mientras las olas se acercan a sus casas

Pobladores aseguran que el agua ha superado su límite habitual.

COROZAL.  LA CEIBA, ATLÁNTIDA.— El mar ya no termina donde los habitantes de Corozal estaban acostumbrados a verlo. Las olas han avanzado sobre la costa, los cayucos han tenido que ser arrastrados tierra adentro y algunas familias llenan sacos con arena y colocan piedras frente a sus viviendas, en una carrera improvisada contra una marea que, según pobladores de esta comunidad garífuna, ha penetrado cerca de 6 metros más de lo habitual y amenaza con alcanzar varias casas si las condiciones empeoran.

La situación mantiene en alerta a habitantes de la comunidad garífuna de Corozal, en La Ceiba, donde residentes aseguran que el fenómeno ocurre normalmente un par de veces al año, pero esta vez observan un comportamiento diferente: el agua habría sobrepasado considerablemente el punto hasta donde solía llegar.

“Esto está bien preocupante. Realmente está alarmante”, relató Joel, uno de los habitantes de la comunidad, mientras mostraba el avance del agua y las medidas que algunos vecinos han comenzado a tomar para proteger sus propiedades.

Según su testimonio, la preocupación aumenta durante las tardes. A partir de aproximadamente las 3:00 p.m., explica, la marea comienza a subir con mayor intensidad y el viento empuja las olas cada vez más cerca de las viviendas.

La amenaza ya obligó a algunos pobladores a actuar por cuenta propia.
Varias personas han comenzado a colocar sacos llenos de arena como barreras provisionales, mientras una residente tuvo que utilizar piedras para levantar una protección frente a su vivienda ante el avance del agua.

El temor no se limita a las casas. Los pescadores también intentan proteger sus cayucos, esenciales para el sustento de numerosas familias de la comunidad.

Algunas embarcaciones han sido llevadas hasta el punto más alejado posible de la playa. Sin embargo, los residentes aseguran que prácticamente ya no tienen hacia dónde continuar moviéndolas.

“Ya sacamos los cayucos hasta el límite, hasta el límite tope”, explicó el poblador durante un recorrido por la zona.

La preocupación aumenta cuando cae la noche.
Los habitantes temen que un incremento del viento o un cambio brusco de las condiciones marítimas provoque olas más fuertes y permita que el agua avance todavía más.

“En la noche nosotros no estamos durmiendo bien porque de repente se nos puede ir metiendo más y más”, relató Joel.

Según su estimación, el mar habría avanzado alrededor de 6 metros adicionales hacia la zona habitada, aunque esa distancia deberá ser corroborada mediante una evaluación técnica de las autoridades competentes.

El escenario podría complicarse especialmente si durante las próximas semanas se presenta mal tiempo.

Los habitantes explican que, cuando ocurre este tipo de aumento de la marea, pueden transcurrir incluso varias semanas antes de que el agua retroceda hasta sus niveles habituales.
“Si pega un mal tiempo ahorita en estos días, ténganlo por seguro que ya la ola va a estar pegando a las casas”, advirtió el residente.

A la amenaza sobre las viviendas se suma otro problema que preocupa a Corozal: la escasez de pescado.
Pescadores consultados aseguran estar navegando entre siete y 12 millas mar adentro sin obtener las capturas habituales.

Joel relató que dos de sus cayucos regresaron recientemente de faenar y cada embarcación únicamente consiguió un pescado.
Otros pescadores que trabajaban con chinchorro en la misma zona también habrían regresado con poco producto, una situación que golpea directamente a familias cuya economía depende del mar.

Aunque algunos habitantes relacionan lo observado con cambios ambientales y mencionan el calentamiento global, serán estudios técnicos los que deberán determinar las causas del avance del agua y de las variaciones que los pescadores aseguran estar observando.

El poblador también señaló que especialistas han visitado anteriormente la zona y les han explicado que las variaciones del mar pueden presentarse periódicamente. La diferencia, insiste, está en cuánto habría avanzado esta vez.

Durante la entrevista, Joel aseguró además que hasta ese momento COPECO no había llegado a realizar una inspección, por lo que los residentes esperan una evaluación que permita determinar el nivel de riesgo para las viviendas y las medidas necesarias.

Por ahora, Corozal enfrenta el problema con lo que tiene a mano: arena, sacos, piedras y el esfuerzo de sus propios habitantes.

Pero mientras la marea sube cada tarde, la preocupación también crece. Para quienes han vivido durante años frente al Caribe, el mar siempre ha formado parte de su paisaje, su cultura y su sustento. Esta vez, sin embargo, sienten que está demasiado cerca.

RELATED ARTICLES
- Advertisment -

Most Popular

Recent Comments