OLANCHITO, YORO.— Una investigación que comenzó detrás de los muros de la penitenciaría de Támara terminó extendiendo sus tentáculos financieros hasta Olanchito, donde este lunes las autoridades desarrollan diligencias como parte de una operación contra una presunta estructura de lavado de activos vinculada al cobro de extorsiones.
Más de 51 millones de lempiras en movimientos financieros sin justificación encendieron las alarmas de los investigadores y llevaron al Ministerio Público a ejecutar allanamientos e inspecciones simultáneas en tres departamentos del país.
El Ministerio Público informó este 31 de agosto sobre la ejecución de la Operación “Hestia”, coordinada por la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (FESCCO) y la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), con apoyo de la Policía Militar del Orden Público (PMOP).
Las acciones comprenden nueve allanamientos de morada y tres inspecciones desarrolladas en Tegucigalpa, Francisco Morazán; Danlí, El Paraíso; y Olanchito, Yoro, colocando a esta ciudad del Alto Aguán dentro de una investigación de alcance nacional por presunto lavado de activos y asociación para delinquir.
Según el Ministerio Público, el expediente comenzó a construirse después de recibir información que señalaba que una persona privada de libertad presuntamente dirigía desde la penitenciaría de Támara actividades relacionadas con el cobro de extorsiones contra distintos comercios.
Las pesquisas de los agentes contra el crimen organizado establecieron que para movilizar parte del dinero supuestamente se utilizaba la cuenta bancaria de otra persona implicada en la investigación.
Fue allí donde apareció una de las primeras señales financieras que ampliaron el caso.
Las autoridades aseguran haber identificado más de ocho millones de lempiras sin procedencia lícita justificada en esa cuenta, hallazgo que llevó a los investigadores a seguir el movimiento del dinero y examinar a otras personas que mantenían vínculos financieros con el principal sospechoso.
La investigación comenzó entonces a crecer.
Tras analizar las operaciones financieras de otras personas presuntamente relacionadas con la estructura, los peritos detectaron movimientos considerados atípicos.
El resultado elevó considerablemente la dimensión económica del expediente: más de 51 millones de lempiras cuyo origen o justificación, según el Ministerio Público, no ha podido establecerse.

Esas diligencias llevaron finalmente a la operación desplegada este lunes en los tres departamentos, incluyendo Olanchito, donde las autoridades buscan indicios que permitan fortalecer el expediente presentado ante los tribunales.
El Ministerio Público no detalló en su comunicado cuántos de los nueve allanamientos corresponden específicamente a Olanchito, las zonas de la ciudad intervenidas ni las identidades de las personas investigadas.
Tampoco significa, por ahora, que los L51 millones hayan sido movilizados en Olanchito. La cifra corresponde al monto global detectado por los investigadores dentro de la estructura financiera bajo investigación.
La dirección técnica y jurídica de la operación está a cargo de la FESCCO, a través de la Unidad Fiscal adscrita al Instituto Nacional Penitenciario, mientras la ATIC desarrolla las diligencias investigativas.
El expediente fue presentado ante el juzgado por la supuesta comisión de los delitos de lavado de activos y asociación para delinquir.

