Doña Nora Isolina Velásquez de Figueroa: una vida de servicio, familia y legado

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Olanchito, Yoro.La conocí en su oficina en el interior del supermercado Yanire; ahí le visitaba de manera regular cuando hacíamos algún trámite publicitario y aprovechábamos para platicar de todo un poco. Una mujer con un gran don de servicio y un enorme corazón. Así se describe, en la memoria de quienes la conocen, la esencia de Doña Nora Isolina Velásquez de Figueroa, una de las figuras más representativas del compromiso social en Olanchito.

Nacida el 29 de enero de 1950, hija de Luis Armando Zelaya Carranza (QDDG) y Estefanía Velásquez, Nora Isolina creció en el seno de una familia numerosa junto a sus hermanos Ángel, Germán, Eli, Laura, Reina, Patricia, Darwin y Oneida Zelaya Velásquez.

Su formación inició en Agua Salada, Comayagua, donde se preparó como enfermera auxiliar y trabajadora social, bases que más adelante marcarían el rumbo de su vocación de servicio.

Su llegada a Olanchito no solo significó un cambio de pueblos, sino el inicio de una vida con propósito. Junto a su esposo, don Sergio Figueroa Nasser, formó un hogar cimentado en valores que posteriormente serían reflejados en sus hijos: Gissela Yanire, Nora Waleska, Peggy Alcira y Sergio Figueroa Velásquez.

Desde el ámbito empresarial, la familia dejó huella en la ciudad. Participaron en la fundación de la Empresa de Transportes Olanchito Limitada (COTOL) y dieron sus primeros pasos en el comercio con una pulpería que, con el tiempo, evolucionó hasta convertirse en el reconocido Supermercado Yanire, símbolo de trabajo, honestidad y solidaridad con la ciudad.

Sin embargo, más allá de los negocios, fue su vocación humana la que terminó definiendo su legado. Hace más de dos décadas, junto a un grupo de mujeres de Olanchito, fundó el Hogar de Ancianos Caridad Posas viuda de Ponce, institución a la que ha dedicado gran parte de su vida.

Tras retirarse del comercio, decidió enfocar su tiempo, esfuerzo y recursos en el cuidado de los adultos mayores, consolidándose como una figura clave en la labor filantrópica del municipio.

Su impacto también se extiende al ámbito económico y social. Fue socia fundadora de Farmacia Central, SDRL, participó en la creación de la cafetería TRICAFE y fue propietaria de la franquicia Súper Farmacia Vaver Yanire.

De forma paralela, mantiene un apoyo constante al asilo de ancianos de la ciudad, contribuyendo con medicamentos y necesidades básicas.

El legado de Doña Nora también se refleja en su familia. Sus hijos, formados bajo principios de trabajo y honradez, han destacado en distintos ámbitos profesionales. Entre ellos, la licenciada Gissela Yanire Figueroa Velásquez, con participación activa en la vida política y actualmente docente universitariaen el campus UNAH de Olanchito; y el abogado Sergio Figueroa Velásquez, quien ha sido diputado suplente  por el departamento de Yoro en varios periodos.

Hoy, su historia se cuenta no solo en cifras o emprendimientos, sino en vidas que ha tocado, en espacios construidos para servir y en una ciudad que la reconoce como propia. Aunque originaria de Comayagua, Doña Nora considera a Olanchito como su verdadera tierra natal: el lugar donde ha vivido, formado su familia y dejado una huella imborrable.

Este día, www.elcomejamo.com reconoce en Doña Nora a una de sus más distinguidas hijas…