Enfermos crónicos y su calvario para salir de la zona cero de la Cuenca del Cangrejal

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La Ceiba. Los enfermos crónicos son los que más están sufriendo la incomunicación que mantiene el río Cangrejal y sus tributarios en su parte alta, donde los autoridades de salvamento tienen que sortear decisiones y equipos para poder atenderlos.

De esta región acostumbrada a referirse de ella por su bondades naturales y su potencial turismo ecológico, por hoy son las historias de drama y dolor que sus habitantes enfrenten tras las devastadoras escenas que dejaron las crecidas del río Cangrejal y sus afluentes.

Los enfermos crónicos son lo que están viviendo en carne propia esta realidad, donde el río sigue renegado al no permitir que la normalidad vuelva a su curso.

“Trasladamos a una señora, que caminó más de siete horas desde el caserío El Susto, para poder buscar atención médica. La trasladamos en un vehículo por más de dos horas hasta el hospital“, indicó Edgardo Amaya, coordinador del Comité Municipal de Emergencia (Codem) de La Ceiba.

La paciente tuvo que cruzar el río en una canasta colgante para poder llegar hasta donde estaba el auxilio.

Y es que las lluvias constantes no permiten aún, que la normalidad regrese a muchos caseríos escondidos entre las montañas del Cangrejal.  Muchos pacientes deben exponerse entre este escenario para salir a buscar atención médica.

“Es una realidad muy triste, ya hay partes en las que solo vehículos doblados pueden llegar con dificultades”, lamentó Amaya.

La vía aérea por lo momentos es lo más expedito que se cuenta para esta zona, pero este puente depende de las condiciones climáticas, por lo que las autoridades deben correr contra el reloj, para aprovechar la mínima oportunidad de vuelo.

“Hemos logrado rescatar por la vía aérea a unas seis personas con problemas de salud, y gracias que han llegado a tiempo al hospital”, informó Florentino Martínez, jefe de Operaciones de Copeco en La Ceiba.