SANTA ROSA DE COPÁN, HONDURAS. Una familia hondureña recientemente deportada de Estados Unidos denunció que un centro educativo en Santa Rosa de Copán se ha negado a matricular a uno de sus hijos de 16 años debido a que el adolescente posee un tatuaje en una de sus manos, situación que —según la madre— le está impidiendo ejercer su derecho a la educación.

Erika Castillo, residente en el sector de Los Naranjos, afirmó que tanto su hijo de 16 años como otro menor de 10 han enfrentado dificultades para ser inscritos en el sistema educativo tras su retorno al país, debido a que los documentos académicos que presentan están en idioma inglés.
“Mis hijos son nacidos aquí y estoy enojada porque me están mandando a la departamental, me dicen que no pueden estudiar. Mi hijo tiene un tatuaje en la mano, pero eso no significa que sea delincuente”, expresó Castillo al relatar que la matrícula del adolescente fue rechazada en el centro educativo.
La madre señaló que ha intentado gestionar cupos en el Instituto Álvaro Contreras y en el Instituto Santo Domingo Savio; sin embargo, asegura que no ha obtenido una respuesta favorable por parte de las autoridades administrativas de estos centros.
Según Castillo, el tatuaje que porta su hijo fue realizado durante su estadía en Estados Unidos, donde este tipo de prácticas son comunes entre jóvenes, por lo que considera injusto que se le niegue el acceso a la educación por este motivo.

Hasta el momento, la familia continúa realizando gestiones ante instancias educativas departamentales con la esperanza de que ambos menores puedan ser incorporados al sistema escolar en el presente año lectivo.


