Olanchito, Yoro – El Ministerio Público intensificó esta dia su ofensiva contra el narcotráfico con cuatro allanamientos de morada en Olanchito, como parte de una investigación dirigida a desarticular una presunta estructura criminal conocida como “Los Copanecos”, señalada por actividades de tráfico de drogas, sicariato y delitos conexos en el corredor atlántico del país.

Las acciones fueron coordinadas por la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (FESCCO) y la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN), con el apoyo de la Policía Militar del Orden Público (PMOP), como parte de la estrategia institucional para debilitar las capacidades financieras y operativas de redes criminales.
De acuerdo con las investigaciones, la supuesta estructura utiliza caletas y métodos de camuflaje dentro de viviendas para ocultar cargamentos de cocaína, además de emplear propiedades como centros de almacenamiento de droga y escondites de armas de grueso calibre, presuntamente usadas para cometer atentados contra miembros de organizaciones rivales o personas que incumplían pagos vinculados al tráfico ilícito.
La DLCN informó además que el grupo mantenía control territorial en la zona, incluyendo vigilancia sobre movimientos de vehículos y personas ajenas a su entorno.
Las pesquisas señalan que esta influencia buscaba asegurar las áreas de operación de la red y anticipar cualquier presencia considerada una amenaza para sus actividades.

Los allanamientos en Olanchito forman parte de una serie de acciones ejecutadas en menos de una semana por el Ministerio Público en distintos puntos del país.
El pasado 4 de febrero, en San Pedro Sula, Cortés, autoridades incautaron grandes cantidades de droga, armas de guerra y dinero en efectivo ocultos en caletas, mientras que el 6 de febrero, en La Ceiba, Atlántida, fue desarticulada una célula de tráfico de drogas que operaba mediante negocios utilizados como fachada.
Las autoridades sostienen que estas operaciones responden a una estrategia sostenida de persecución penal orientada a desmantelar las redes logísticas, financieras y de control territorial del narcotráfico, particularmente en regiones clave del norte del país.



