Olanchito, Yoro. — Empleados del Departamento de Aguas de la Municipalidad de Olanchito informaron este domingo que, de mantenerse las condiciones climáticas registradas en lo que va del año, no se prevé escasez de agua potable en los hogares del municipio durante los próximos meses, debido al caudal sostenido que presentan actualmente las microcuencas que abastecen el sistema.

De acuerdo con los municipales, tanto el río Uchapa como el río Pimienta —principales afluentes que alimentan las represas que abastecen los tanques de distribución en sectores como Agalteca y Sabanetas— mantienen niveles de caudal considerados óptimos para esta época del año, una situación que contrasta con periodos anteriores cuando, para estas mismas fechas, comenzaba a registrarse una disminución en el flujo hídrico.
Autoridades locales atribuyen esta estabilidad no solo a las lluvias registradas en el inicio de 2026, sino también a la ausencia de incendios forestales y a la reducción de la tala en las zonas núcleo de ambas microcuencas, que suman ya tres años consecutivos sin afectaciones mayores por este tipo de actividades.

Especialistas en gestión hídrica señalan que la cobertura forestal en las zonas de recarga cumple una función clave en la regulación del ciclo hidrológico, ya que favorece la infiltración del agua de lluvia hacia los acuíferos subterráneos y reduce la escorrentía superficial, permitiendo que los ríos mantengan un flujo más constante incluso durante la estación seca.
La vegetación actúa además como una esponja natural que retiene humedad en el suelo y libera agua de manera gradual hacia las fuentes superficiales.
Este fenómeno resulta particularmente relevante en sistemas como el de Olanchito, donde las represas no cuentan con grandes embalses de almacenamiento, lo que históricamente ha hecho que el suministro dependa directamente del comportamiento de las lluvias y del estado de conservación de las áreas boscosas donde nacen estos afluentes.

En ese sentido, técnicos municipales destacaron que tres años sin incendios forestales ni corte indiscriminado de árboles en las zonas de recarga hídrica han contribuido a mejorar la capacidad de regulación natural del ecosistema, reduciendo el riesgo de sequías tempranas y favoreciendo la sostenibilidad del suministro de agua potable para la población.

