Las autoridades realizaron 17 allanamientos y tres inspecciones vinculadas a una presunta estructura criminal ligada a la MS-13; la droga incautada tendría un valor estimado de 50 millones de lempiras.
Un amplio operativo encabezado por el Ministerio Público de Honduras, a través de la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (FESCCO) y la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN), permitió el decomiso de una considerable cantidad de droga, armamento de alto poder y equipo táctico, así como la detención de nueve personas, durante 17 allanamientos de morada y tres inspecciones ejecutadas en distintos sectores de San Pedro Sula.

El fiscal general de la República, Johel Zelaya, informó que las acciones forman parte de una investigación en curso contra una estructura criminal dedicada al tráfico de drogas y armas, presuntamente vinculada a la mara MS-13. Según estimaciones oficiales, la droga incautada tendría un valor aproximado de 50 millones de lempiras en el mercado ilícito.
Entre los hallazgos reportados por las autoridades figuran 120 mil dosis de crack, 190 libras de marihuana especial, y 1,017 paquetes adicionales de crack y marihuana. Además, se decomisaron 85 armas de fuego, entre ellas fusiles AK-47, armas de asalto, 19 granadas y cuatro lanzacohetes, un arsenal que, según los investigadores, evidencia la capacidad operativa de la organización.
El operativo también permitió asegurar 14 vehículos con compartimentos falsos, así como seis viviendas que funcionaban como caletas, utilizadas presuntamente para almacenar droga, armamento y otros insumos vinculados a actividades ilícitas.
Las acciones se desarrollaron en diversos puntos de la ciudad como un golpe directo a una presunta célula del crimen organizado, que —de acuerdo con la investigación— utilizaba viviendas como bodegas clandestinas y operaba bajo la fachada de varios negocios, los cuales también están siendo inspeccionados por las autoridades.

Durante los allanamientos, equipos de la FESCCO y la DLCN encontraron además indumentaria similar a la utilizada por una agencia internacional de investigación, lo que refuerza la hipótesis de que la estructura criminal simulaba operativos oficiales para facilitar el traslado y resguardo de droga y armas.
Según información recopilada por la DLCN, los puntos de almacenamiento en San Pedro Sula servían como base para el traslado gradual de la droga hacia Tegucigalpa, utilizando distintos vehículos con compartimentos ocultos para evadir controles policiales.
El Ministerio Público señaló que estas diligencias buscan recolectar indicios clave, identificar a otros posibles responsables por tráfico de drogas, tráfico de armas y delitos conexos, así como decomisar todos los bienes vinculados a la estructura criminal investigada.
Los allanamientos se realizaron con el apoyo de la Policía Militar del Orden Público (PMOP), que brindó seguridad perimetral y respaldo táctico durante las intervenciones.


