Washington — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este sábado que su gobierno está preparado para lanzar una segunda ola de ataques en Venezuela “si es necesaria”, tras lo que describió como la captura nocturna del mandatario venezolano Nicolás Maduro durante un operativo militar estadounidense en Caracas.

En una conferencia de prensa en la Casa Blanca, Trump calificó la acción como una “operación extraordinaria”, comparable —según dijo— a intervenciones militares previas de alto impacto ejecutadas por Estados Unidos en otros escenarios internacionales.
“Maduro fue exitosamente capturado en la mitad de la noche”, afirmó el presidente, quien añadió que el mandatario venezolano fue detenido junto a su esposa, Cilia Flores, y que ambos enfrentarán cargos en tribunales estadounidenses por presuntos delitos relacionados con el narcotráfico.
Trump sostuvo que el operativo se desarrolló en una estructura “fortificada” en el corazón de Caracas, y aseguró que la operación se ejecutó sin bajas estadounidenses. “Ningún servicio de los Estados Unidos fue afectado. No hubo pérdidas de miembros militares ni de equipos”, dijo, elogiando la rapidez y precisión del despliegue.
Según el mandatario, la captura duró 47 segundos y se produjo tras apagar en gran medida las luces de la capital venezolana, una maniobra que describió como parte de la experiencia operativa de las fuerzas estadounidenses.
El presidente también declaró que Estados Unidos asumirá el control de Venezuela de manera temporal, hasta que se concrete una transición política que garantice seguridad y estabilidad. “Vamos a estar a cargo del país hasta que haya una transición importante”, afirmó, prometiendo inversiones y asegurando que el objetivo es “la paz y la libertad para la gente de Venezuela”.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, respaldó las declaraciones del presidente y destacó la “valentía y precisión” de las fuerzas involucradas. “Ningún país en el mundo está siquiera cerca de haber hecho una operación como esta”, dijo, señalando que el operativo responde a la política de Trump de combatir el narcotráfico como una amenaza directa a la seguridad estadounidense.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que Maduro era un fugitivo de la justicia estadounidense y que había desaprovechado oportunidades para abandonar el poder. “El resultado es lo que pasó anoche”, sostuvo Rubio, advirtiendo que el operativo debía servir como mensaje a otros líderes del régimen venezolano.
Trump reiteró que todas las opciones militares permanecen sobre la mesa y lanzó una advertencia directa: “Los líderes de Venezuela deben entender que lo que le pasó a Maduro les puede pasar a ellos”. Añadió que, una vez fuera el actual liderazgo, “Venezuela será libre definitivamente”.

