Valle del Aguán y Litoral Atlántico, Honduras – Las alcaldías del Valle del Aguán y el Litoral Atlántico tomaron posesión oficialmente este domingo 25 de enero, dando inicio al período municipal 2026–2030, tal como lo establece la ley.

En distintos municipios de la región se desarrollaron actos solemnes de juramentación e imposición de la banda municipal, marcando el inicio de una nueva etapa administrativa.

En Arenal, el alcalde Carlos Darío Romero fue juramentado junto a la nueva Corporación Municipal, asumiendo formalmente sus funciones para el período 2026–2030. El acto incluyó la imposición de la banda municipal, símbolo de la autoridad conferida por el pueblo.

De igual manera, en Sonaguera, el abogado Diler Hernández tomó posesión tras ser reelecto por la voluntad ciudadana. Durante la ceremonia se le impuso la banda municipal que lo acredita oficialmente como alcalde para un nuevo período. El acto fue descrito como un momento que reafirma la confianza de la población y el compromiso de continuar trabajando por el desarrollo y bienestar del municipio.

En Santa Rosa de Aguán, se realizó la juramentación del alcalde Gerardo Castro y de la nueva corporación municipal, en una ceremonia transmitida por medios locales y acompañada por líderes comunitarios y familiares.

Uno de los actos de mayor relevancia regional se desarrolló en La Ceiba, donde Bader Dip levantó el bastón de mando tras ser juramentado como alcalde para su segundo período consecutivo. En su discurso, Dip afirmó que su prioridad es que “las obras se hagan”, sin importar quién se lleve el crédito, y señaló que la ciudad requiere al menos 200 millones de lempiras para poner al día el puerto de cabotaje.
También destacó avances en la reducción de la deuda municipal heredada y expresó su aspiración de que “La Ceiba vuelva a brillar y recupere su título de la novia de Honduras”.

En Tocoa, el acto de transición reunió al alcalde electo entrante y al alcalde saliente, acompañados por sus esposas y el mievo alcalde Boris Reyes, en una ceremonia que simbolizó la continuidad institucional y el relevo democrático.
Con estas tomas de posesión, los municipios del Valle del Aguán y el Litoral Atlántico inician formalmente un nuevo ciclo de gobierno local, con el reto de responder a las demandas ciudadanas y de impulsar proyectos de desarrollo en una de las regiones más dinámicas del país.



