Colón, Honduras. — Habitantes de los municipios de Iriona y Santa Fe (Bulnes) han vuelto a alzar su voz ante el crítico estado de la carretera que conecta ambas comunidades, una vía que, según denuncian, se ha convertido en un verdadero desafío para quienes transitan diariamente hacia las zonas costeras del departamento de Colón.

Videos de ciudadanos en redes evidencian el avanzado deterioro del camino, marcado por tramos irregulares, acumulación de agua y falta de mantenimiento, lo que dificulta el paso de vehículos particulares, transporte público y unidades de carga que se movilizan hacia las playas de la región.
De acuerdo con los pobladores, las condiciones actuales de la carretera no solo representan un riesgo para la seguridad vial, sino que también impactan negativamente en la movilidad de los residentes y en el desarrollo económico de la zona, especialmente en actividades vinculadas al turismo y al comercio local.
La comunidad ha manifestado su esperanza en que las autoridades competentes puedan ejecutar un proyecto de reparación integral que contemple un relleno estructural adecuado y garantice la estabilidad del tramo, permitiendo así una solución definitiva a las dificultades que enfrentan tanto vecinos como visitantes.
Mientras tanto, quienes dependen de esta ruta continúan enfrentando a diario los efectos del mal estado de la vía, a la espera de que se adopten medidas que permitan mejorar la conectividad y reducir los obstáculos que actualmente limitan el acceso entre Iriona y Bulnes.


