EL PROGRESO, Yoro.— El presidente Nasry Asfura anunció, un paquete de obras viales que transformará la movilidad de El Progreso y renovará por completo la carretera que conecta el norte del país con el puerto de Trujillo, en uno de los anuncios de infraestructura más ambiciosos para el departamento de Yoro y el litoral atlántico en los últimos años.
Las obras, enmarcadas en el Programa de Carreteras Resilientes de Honduras (PCR-HN), combinan proyectos urbanos dentro de El Progreso con una intervención de escala nacional en la Carretera Centroamericana 13.
Lo llamativo del anuncio para El Progreso es la construcción de un nuevo bulevar de cuatro carriles con 6.5 kilómetros de longitud, que redefinirá la circulación vehicular en una ciudad que desde hace años padece congestionamiento crónico.
Al trazado vial se sumarán ampliación de puentes e iluminación a lo largo del corredor, obras que en conjunto elevan el estándar urbano de la segunda ciudad más poblada del departamento.
Pero quizás el elemento más esperado por los conductores y residentes es el libramiento: una vía perimetral diseñada específicamente para sacar el tráfico pesado de las calles internas de El Progreso, una demanda histórica de comerciantes y vecinos que han visto cómo los camiones de carga deterioran el asfalto y convierten el paso por el centro en una prueba de paciencia diaria. El paquete incluye además mejoras al bulevar principal existente.

Más allá de El Progreso, el presidente Asfura confirmó la rehabilitación completa de la Carretera Centroamericana 13, con pavimento nuevo desde La Barca hasta Trujillo, en el departamento de Colón. El tramo es uno de los corredores logísticos más estratégicos del Litoralatlántico: conecta el Valle de Sula con el Valle del Aguán, sirve de arteria principal para la exportación agrícola de varias zonas productoras y es la puerta de entrada terrestre al destino turístico de Trujillo, cuya bahía figura entre las más reconocidas del Caribe centroamericano.
El deterioro histórico de esa vía ha frenado el desarrollo turístico y encarecido el transporte de mercancías en toda la región nororiental del país. Una renovación completa del asfalto representaría un cambio de condiciones para comunidades que llevan años circulando sobre tramos irregulares y peligrosos.
El anuncio se produce en el marco del presupuesto de inversión pública 2026, que ya contempla 502 millones de lempiras para el Programa de Carreteras Resilientes en El Progreso — la partida más alta de toda la inversión departamental de Yoro este año.
Sin embargo, como ocurre con varios proyectos del portafolio gubernamental, la historia reciente del PCR-HN incluye tramos anunciados en administraciones anteriores que aún esperan ejecución completa o liquidación de pagos pendientes.
Lo que está claro es la escala del compromiso: si las obras se ejecutan según lo anunciado, El Progreso y el corredor hacia Trujillo experimentarían la transformación vial más grande de la región en más de una década.

