Sabá, Colón. – Hay ciudades que saben exactamente quiénes son cuando llega su fiesta. Sabá es una de ellas.
Este sábado, la Perla del Aguán llega a su 27° edición del Carnaval del Banano con la convicción de quien ha perfeccionado durante más de un cuarto de siglo la magia de celebrar.
Dos avenidas convertidas en escenario, carrozas que tardan semanas en construirse, comparsas que practican desde semanas antes y un repertorio musical que esta noche incluye a la Sonora Dinamita de El Salvador, El Chevo de Honduras, La Versátil, Kandela y Santa Fe, agrupaciones que mantendrán encendida la Avenida del Comercio y la Avenida Morazán desde la tarde hasta bien entrada la madrugada.
El ambiente previo ya dice todo lo que necesita decirse. Cabalgatas que recorren las calles con la elegancia vaquera que caracteriza al Valle del Aguán, grupos que afinan los últimos detalles de sus carrozas y una ciudad que se prepara con la energía de un pueblo que sabe celebrar.
Lo que diferencia al Carnaval del Banano de cualquier otra festividad de la region es una combinación que pocas ciudades hondureñas han logrado sostener con tanta autenticidad: la celebración popular y la devoción religiosa conviven en el mismo calendario sin que una opaque a la otra.

La feria patronal de Sabá rinde honor a Santa Rita de Cascia, la santa de los imposibles venerada por los católicos de todo el mundo, cuyo aniversario de fallecimiento marca el corazón litúrgico de estas festividades.
Los fieles de Sabá conmemoran esa fecha con actividades religiosas que se mezclan de forma natural con las carrozas, las comparsas y la música, uniendo una celebración que tiene tanto de procesión como de fiesta y que sus habitantes consideran una expresión auténtica de su identidad como ciudad.
La Policía Nacional informó sobre el despliegue de un amplio operativo de seguridad diseñado para cubrir no solo el centro de la ciudad sino también las salidas hacia Olanchito, Tocoa y el Litoral Atlántico, los tres corredores por donde fluirá el tránsito de visitantes durante la noche.

Elementos encubiertos trabajarán entre la multitud para detectar situaciones de riesgo sin alterar el ambiente festivo que la ciudad se ha ganado a pulso durante 27 ediciones.
El Valle del Aguán tiene esta noche su propia capital de la alegría. Y Sabá, como siempre, está lista.

