Olanchito, Yoro. — En una nueva operación contra la producción de drogas en Honduras, las Fuerzas Armadas erradicaron e incineraron 20,990 arbustos de hoja de coca localizados en dos plantaciones clandestinas en el sector montañoso de Olanchito, departamento de Yoro.
La intervención fue ejecutada por efectivos del Segundo Batallón de Protección Ambiental en coordinación con agentes de la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN), quienes ingresaron a una zona previamente identificada mediante labores de inteligencia y vigilancia operativa.
De acuerdo con el informe oficial, los cultivos ilícitos ocupaban una extensión aproximada de cinco manzanas de tierra y formaban parte de una estructura utilizada para la producción de materia prima destinada al procesamiento de cocaína.
El hallazgo se suma a una serie de operaciones desarrolladas durante el presente año en distintas regiones del país. Con estas dos plantaciones, las Fuerzas Armadas reportan más de 30 cultivos de coca asegurados en lo que va de 2026, con un acumulado superior a 525 mil arbustos destruidos en los departamentos de Colón, Atlántida, Yoro, Olancho, Santa Bárbara y El Paraíso.
Las autoridades sostienen que estas acciones han permitido afectar de forma directa la capacidad operativa de organizaciones vinculadas al narcotráfico. Según datos oficiales, la erradicación de los cultivos ha evitado potencialmente el procesamiento y distribución de más de 430 kilogramos de cocaína, reduciendo el flujo de sustancias ilícitas hacia los mercados nacionales e internacionales.

La expansión de plantaciones de coca en zonas rurales de Honduras ha representado en los últimos años uno de los principales desafíos para las fuerzas de seguridad. Aunque históricamente el país había sido identificado como una ruta de tránsito para el narcotráfico, los recientes hallazgos evidencian un incremento de actividades relacionadas con la producción local de drogas.
Las Fuerzas Armadas indicaron que continuarán las operaciones terrestres, aéreas y marítimas en áreas consideradas estratégicas para las estructuras criminales, con el objetivo de localizar nuevos cultivos, desarticular redes logísticas y debilitar las fuentes de financiamiento del crimen organizado.

