TEGUCIGALPA, Honduras. — La influencia de una onda tropical sobre el territorio hondureño, reforzada por el ingreso de humedad procedente del mar Caribe, provocará este martes un aumento de las lluvias y tormentas eléctricas en varias regiones del país, informó la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco).
Según el pronóstico oficial, las precipitaciones comenzarán a desarrollarse durante la tarde y se extenderán hacia la noche en forma de lluvias y chubascos de intensidad débil a moderada, acompañados de descargas eléctricas. Los mayores acumulados de lluvia se esperan en las regiones norte, oriental y occidental, donde las condiciones atmosféricas favorecerán una mayor actividad convectiva.
El pronosticador de turno de Copeco, Jorge Castellanos, explicó que la combinación entre el desplazamiento de la onda tropical y el constante aporte de humedad desde el Caribe será el principal factor que mantendrá la inestabilidad sobre buena parte del territorio nacional durante las próximas horas.
En las zonas marítimas, las condiciones permanecerán relativamente estables. En el litoral Caribe se pronostica un oleaje de entre dos y cuatro pies de altura, mientras que en el Golfo de Fonseca oscilará entre uno y tres pies, condiciones consideradas favorables para la navegación con las precauciones habituales.
Copeco también informó que Honduras atraviesa actualmente la fase de luna cuarto menguante, mientras que la salida del sol se registró a las 5:26 de la mañana y su puesta está prevista para las 6:21 de la tarde.
Las temperaturas continuarán siendo elevadas en varias regiones del país. La zona sur registrará las máximas más altas, con hasta 39 grados centígrados, seguida por las regiones norte y occidental con máximas cercanas a los 33 grados. En Tegucigalpa se espera una temperatura máxima de 29 grados y una mínima de 21.
Ante este panorama, las autoridades exhortaron a la población a mantenerse informada únicamente a través de los boletines oficiales, evitar exponerse durante tormentas eléctricas y tomar las medidas preventivas necesarias, especialmente en sectores vulnerables a inundaciones repentinas o crecidas de ríos y quebradas.

