EL ROSARIO, OLANCHO.— Seis municipios del norte de Olancho han decidido convertir una demanda de décadas en una causa regional: conseguir finalmente la pavimentación de la carretera Limones–Mame, un corredor de aproximadamente 150 kilómetros que permitiría conectar esta extensa zona productiva con Olanchito y, desde allí, abrir una salida hacia el Valle del Aguán y el litoral atlántico.
La petición tomó fuerza durante una reunión de la Junta Directiva de la Mancomunidad de Municipios del Norte de Olancho (MAMNO), en la que participaron representantes del Instituto de Conservación Forestal (ICF) y del Comité Pro-Pavimento.
El comité está integrado por los municipios de Salamá, Yocón, El Rosario, La Unión, Mangulile y Esquipulas del Norte, cuyos gobiernos locales consideran que la condición actual de la carretera representa uno de los principales obstáculos para el desarrollo económico de esta región.
Durante el encuentro, el Comité Pro-Pavimento planteó la urgente necesidad de mejorar y reparar los diferentes tramos carreteros que comunican estos municipios, mientras los alcaldes reafirmaron su decisión de continuar gestionando ante el Gobierno la pavimentación definitiva del corredor Limones–Mame.
“Esta carretera va a conectar el comercio, va a conectar la cultura, va a conectar el turismo y va a conectar el desarrollo económico y social del centro de la República con el norte de la República”, se destacó durante el encuentro.
De acuerdo con registros de la red vial, el corredor Limones–Mame ronda los 150 kilómetros, atravesando diferentes puntos del norte de Olancho hasta alcanzar el límite con Yoro y finalmente Mame.
Y es precisamente allí donde el proyecto adquiere especial importancia para Olanchito.
Mame conecta con la RN-23 y se encuentra a aproximadamente 15 kilómetros de Olanchito, por lo que completar la pavimentación permitiría que los municipios del norte de Olancho dispongan de una ruta mucho más eficiente hacia el Valle del Aguán.

Desde Olanchito, el tránsito puede continuar hacia Sabá y posteriormente enlazar con la CA-13, abriendo conexiones hacia Tocoa, La Ceiba y otros puntos del Caribe.
Entre los municipios que impulsan el proyecto, Esquipulas del Norte tendría uno de los beneficios más directos debido a su ubicación geográfica y a sus relaciones comerciales con el Valle del Aguán.
Su producción agrícola y ganadera encuentra mercados naturales en Olanchito, Sabá y Tocoa, por lo que una carretera en mejores condiciones reduciría tiempos y costos para movilizar ganado, leche, café, granos básicos, plátano y otros productos.
Pero el beneficio no se limitaría a Esquipulas.
Salamá, Yocón, El Rosario, La Unión y Mangulile también quedarían integrados mediante un corredor capaz de transformar la movilidad entre el interior de Olancho y la zona norte.

La reunión celebrada en El Rosario permitió que los gobiernos municipales colocaran nuevamente el proyecto en una agenda conjunta.
Los alcaldes acordaron mantener las gestiones necesarias ante las autoridades nacionales para conseguir recursos que permitan intervenir los tramos deteriorados y avanzar hacia la pavimentación completa.
La carretera Limones–Mame cuenta con antecedentes de estudios, contratos e intervenciones en determinados segmentos, incluido un primer proyecto de pavimentación desde Limones y estudios realizados para continuar hacia otros puntos del corredor.

Aunque la reunión se desarrolló en Olancho, Olanchito podría convertirse en uno de los principales beneficiados indirectos del proyecto.
Una carretera pavimentada desde Limones hasta Mame aumentaría el flujo comercial procedente de los municipios del norte de Olancho hacia la ciudad y fortalecería su papel como punto de conexión con el corredor del Aguán.

