Tegucigalpa. El Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) aprobó un préstamo por 400 millones de dólares para Honduras, recursos que serán destinados a fortalecer los programas de vivienda social, reducir el déficit habitacional y reactivar el sector de la construcción, informó el Gobierno a través de la Secretaría de Vivienda y Asentamientos Humanos (SEVIAH).
La ministra de SEVIAH, Francis Argeñal, calificó la aprobación del financiamiento como un hecho histórico y aseguró que representa el resultado de varios meses de gestiones y trabajo técnico entre el Gobierno hondureño y el organismo financiero internacional.
“Este es un paso importantísimo que estamos dando como país, porque con estos recursos no solo avanzaremos de manera decidida en la reducción de la brecha de acceso a la vivienda que enfrentan miles de familias hondureñas, sino que también estaremos impulsando la reactivación del sector constructor, que ha estado altamente deprimido durante los últimos años”, manifestó la funcionaria.
Según Argeñal, la inversión tendrá un efecto directo sobre la economía nacional al estimular la industria de la construcción, uno de los sectores con mayor capacidad para generar empleo e incentivar la demanda de materiales, servicios y mano de obra en diferentes regiones del país.
La titular de Vivienda señaló que el objetivo del programa es ampliar las oportunidades para que más hondureños puedan acceder a una vivienda digna, segura y de calidad, mediante una política habitacional sostenible que responda a las necesidades de las familias de menores ingresos.
“La vivienda es una prioridad para el Gobierno, y no nos cabe duda de que la aprobación de este préstamo marca un antes y un después para el sector vivienda en Honduras”, enfatizó.
Aunque las autoridades aún no han detallado la distribución de los recursos ni los mecanismos de ejecución, la ministra adelantó que en los próximos días se anunciarán nuevos detalles sobre los programas que serán financiados con este préstamo.
Con esta operación, Honduras apuesta por convertir la inversión en vivienda social en un motor de crecimiento económico, generación de empleo y mejora de las condiciones de vida de miles de familias que aún carecen de acceso a una solución habitacional adecuada.

