OLANCHITO, YORO. — El ruido de la maquinaria rompió esta semana la rutina en uno de los accesos más transitados de Olanchito. Donde durante años conductores esquivaron deterioros y soportaron el desgaste del pavimento, comenzaron finalmente los trabajos para reconstruir el bulevar Edy Acosta, una obra que cambiará la salida de la ciudad hacia el sector de Valle Arriba.
Los trabajos iniciaron a la altura de la gasolinera El Triángulo, donde maquinaria pesada comenzó a retirar el concreto de la primera bocacalle como parte de la preparación del terreno para la nueva estructura vial.
De manera simultánea, otro equipo trabaja en el levantamiento del asfalto existente. El material es triturado para posteriormente reutilizarlo en las labores de compactación de la superficie que servirá como base del nuevo pavimento.
Según explicó Roberto Andino, ingeniero jefe de la Municipalidad de Olanchito, la nueva vía será construida con concreto hidráulico de 15 centímetros de espesor, una estructura diseñada para soportar el tránsito permanente que circula por este importante corredor de entrada y salida de la ciudad.
La intervención marca el inicio físico de una obra que durante meses había permanecido en etapa de planificación y preparación. Ahora, las primeras demoliciones permiten observar sobre el terreno la magnitud de los trabajos que deberán realizarse antes de comenzar la colocación del concreto.
Las estimaciones técnicas establecen un período aproximado de seis a ocho meses de ejecución, aunque el calendario dependerá en buena medida de las condiciones climáticas.
Las lluvias podrían ralentizar particularmente las etapas de excavación, compactación y fundición, por lo que el avance estará sujeto a que el tiempo permita trabajar de manera continua.

Durante la ejecución también se prevén modificaciones temporales en la circulación vehicular en los puntos donde opere la maquinaria, por lo que los conductores deberán transitar con precaución por el sector.
El bulevar Edy Acosta constituye una de las principales conexiones entre el casco urbano de Olanchito y las comunidades del Valle Arriba, además de formar parte de una ruta utilizada diariamente por vehículos particulares, transporte público y unidades de carga.
Por ahora, el cambio comienza desde abajo: primero desaparece el viejo pavimento, después vendrá la compactación y, finalmente, una nueva capa de concreto que pretende darle otra cara a una de las entradas más importantes de Olanchito.


