OLANCHITO, Yoro.— Don Ovilso tenía cuatro años cuando perdió el oído y el habla. Décadas después, las cataratas también le fueron quitando la posibilidad de ver. Hoy, a sus 66 años, ha recuperado la visión en uno de sus ojos: un cambio que le permite volver a mirar un mundo con el que, desde niño, ha tenido que encontrar otras formas de comunicarse.
Ovilso de Jesús Meléndez es uno de los beneficiarios de la brigada oftalmológica promovida por el Club Rotario de Olanchito, en conjunto con el Centro Cristiano de Servicios Humanitarios de Honduras (CCSHH).
La jornada permitió operar a 133 personas hace dos semanas, quienes esta semana reciben evaluaciones para conocer cómo avanza su recuperación.
De los pacientes intervenidos, 100 fueron operados de cataratas y 33 de pterigión. Las revisiones posteriores forman parte del seguimiento médico de ambas intervenciones.
Para don Ovilso, la pérdida de visión había añadido una dificultad a las que enfrentaba desde la infancia. Las cataratas habían afectado sus ojos durante los últimos años, hasta privarlo de la vista. Tras la operación, la recuperación de uno de ellos representa un avance significativo en su vida.
Su historia pone un rostro a las cifras de la brigada. Detrás de las 133 intervenciones hay personas que acudieron buscando una oportunidad de mejorar su salud visual. En el caso de don Ovilso, esa oportunidad ya se ha traducido en un resultado concreto: volver a ver con uno de sus ojos.
Además, está previsto que don Ovilso sea operado del otro ojo el próximo año, con la esperanza de recuperar la visión en ambos. Después de años de dificultades para ver, esta segunda intervención abre una nueva posibilidad de mejorar su autonomía y su calidad de vida.


“Historias como la de don Ovilso nos recuerdan por qué servimos. Saber que ha recuperado la visión en uno de sus ojos nos llena de alegría y nos anima a seguir trabajando. Esperamos que el próximo año pueda ser intervenido del otro ojo y continuar mejorando su vida” destaco Manuel Quintanilla Presidente del Club Rotario de Olanchito.
“Agradecemos al Centro Cristiano de Servicios Humanitarios de Honduras, al personal médico y a cada voluntario que hizo posible esta brigada. Detrás de cada paciente hay una familia y una esperanza; acompañarlos es el compromiso que nos une como rotarios” puntualizar Quintanilla.
El trabajo conjunto del Club Rotario de Olanchito y el CCSHH continúa ahora con las evaluaciones posoperatorias. Es una etapa que permite dar seguimiento a los pacientes después de la cirugía y acompañar su recuperación.

