TEGUCIGALPA, Honduras.— La relación entre Honduras y Estados Unidos entró esta semana en una nueva etapa de acercamiento económico y estratégico. Una delegación de alto nivel enviada desde Washington dejó claro que la administración estadounidense considera al país centroamericano como una pieza clave para el comercio continental, la expansión logística y la atracción de inversiones en infraestructura.
La misión oficial estuvo encabezada por el subsecretario de Estado para Asuntos Económicos, Energéticos y Empresariales de Estados Unidos, Caleb Orr, y por Ben Black, director ejecutivo de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC), entidad que administra una cartera global superior a los 40 mil millones de dólares destinados a proyectos estratégicos alrededor del mundo.
Durante una conferencia de prensa, ambos funcionarios respaldaron públicamente la visión económica impulsada por el presidente hondureño Nasry Asfura y confirmaron el interés de capital estadounidense en sectores como puertos, energía, infraestructura y turismo.
“Honduras tiene una ubicación geográfica extremadamente fuerte. Queremos incrementar el comercio entre Centroamérica, Sudamérica y Estados Unidos, y Honduras podría convertirse en un punto clave para movilizar productos hacia el mercado norteamericano”, afirmó Orr.
El funcionario estadounidense explicó que Washington busca acompañar la estrategia económica del actual gobierno mediante inversiones orientadas a fortalecer las cadenas logísticas, ampliar la capacidad energética y generar empleo en el país.
Proyectos estratégicos en Puerto Cortés y San Lorenzo
Entre los proyectos analizados por las agencias estadounidenses figuran iniciativas de infraestructura en Puerto Cortés y San Lorenzo, incluyendo estudios de factibilidad para el desarrollo de un puerto seco que permita ampliar la capacidad logística nacional y convertir a Honduras en un eje regional de distribución comercial.
La delegación también destacó el potencial del sistema energético hondureño, señalando que existen oportunidades para modernizar la red eléctrica y atraer capital privado estadounidense.

“La red energética hondureña tiene una oportunidad inmensa. El pueblo hondureño se beneficiaría de una energía más abundante, estable y eficiente”, sostuvo Orr.
Según el funcionario, empresarios estadounidenses ya han mostrado interés en participar en proyectos energéticos impulsados desde Honduras, especialmente aquellos relacionados con generación eléctrica, gas y reducción de costos para hogares y empresas.
DFC abre la puerta a inversiones millonarias
Por su parte, Ben Black confirmó que la DFC considera ahora a Honduras como un destino prioritario para futuras inversiones estratégicas.
“Estamos aquí porque vemos grandes oportunidades en infraestructura, energía, turismo y puertos. Queremos contribuir al crecimiento económico y ayudar a generar prosperidad para Honduras”, manifestó.
La DFC es el brazo financiero de inversión internacional del gobierno de Estados Unidos y participa en proyectos de gran escala vinculados al desarrollo económico y seguridad regional.
Black explicó que el interés estadounidense en Honduras responde también a la necesidad de construir relaciones económicas de largo plazo en una región golpeada por migración, desempleo y vulnerabilidad climática.
“La asistencia no debe depender de qué gobierno llegue o salga. Queremos relaciones comerciales y de inversión que duren 10, 20 o incluso 50 años”, expresó.

Seguridad jurídica y confianza para inversionistas
Uno de los temas centrales abordados por la delegación fue la importancia de la seguridad jurídica y ciudadana para atraer inversiones sostenibles.
Los funcionarios estadounidenses elogiaron la decisión del gobierno hondureño de reincorporarse al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), mecanismo internacional utilizado para resolver disputas entre inversionistas y Estados.
Para Washington, esa decisión envía señales de estabilidad y confianza hacia el mercado internacional.
“El presidente Asfura ha dejado claro que la inversión es una prioridad y ha establecido reglas más claras para los inversionistas estadounidenses”, indicó Orr.
El subsecretario incluso aseguró que personalmente está recomendando a empresarios y agencias estadounidenses explorar oportunidades de negocios en Honduras.
“Estoy recomendando personalmente que empresarios estadounidenses vengan a Honduras porque vemos grandes oportunidades aquí”, declaró.

Honduras como plataforma regional
La visita de la misión estadounidense dejó una señal política y económica contundente: Washington busca fortalecer su presencia económica en Honduras mediante proyectos capaces de transformar al país en un centro regional de comercio, logística y desarrollo energético.
Dependiendo de la magnitud de cada proyecto, el volumen de inversión podría variar significativamente, aunque los funcionarios estadounidenses evitaron revelar cifras específicas.
La apuesta, sin embargo, ya está definida: convertir a Honduras en uno de los principales aliados estratégicos de Estados Unidos en Centroamérica para el comercio, la infraestructura y la inversión de largo plazo.

