El Instituto Nacional de Estadística (INE) lanzó oficialmente el pasado 10 de agosto el XVIII Censo Nacional de Población y VII de Vivienda, el primer levantamiento completo que realiza el país en 13 años. Mientras miles de censistas comienzan a tocar puerta por puerta en los 18 departamentos, en redes sociales han circulado publicaciones con información falsa sobre el operativo, lo que ha llevado a las autoridades a salir a desmentir rumores y pedir a la población que colabore con el proceso.
El operativo busca tocar la puerta de unos 2.6 millones de hogares en los 18 departamentos del país, movilizando a cerca de 14,000 censistas que recorrerán el territorio nacional casa por casa. Para que la población pueda verificar la identidad de quienes tocan a su puerta, cada censista porta un chaleco y una gorra amarillos con el nombre del censo, además de un gafete con fotografía, nombre completo y un código QR que puede escanearse desde el celular para confirmar que la persona está registrada oficialmente.
Lo que sí pregunta el censo — y lo que no
Entre la desinformación que ha circulado en redes, El Comejamo confirmó con el INE que una publicación viral que aseguraba que el cuestionario indaga sobre si los ciudadanos votarían por el expresidente Juan Orlando Hernández en las elecciones de 2029 es falsa.
El Municipal del INE Osman Guardado, explicó a esa sala de redacción que el proceso está diseñado para recopilar información que permita conocer con mayor precisión cuántos hondureños hay, dónde viven y cuáles son sus condiciones de vida, sin ninguna pregunta relacionada con filiación o preferencia política.
De igual forma, el INE salió a desmentir otro rumor que circuló en redes sociales sobre una supuesta toma de fotografías durante las visitas domiciliarias, algo que la institución negó de forma expresa.
Lo que el cuestionario sí recopila, según el propio material educativo difundido por el INE, abarca varias categorías:
• Datos demográficos básicos: edad, sexo, parentesco, estado civil, fecha y lugar de nacimiento, discapacidad, identidad étnica y lengua.
• Educación: asistencia actual a un centro educativo, nivel y grado más alto aprobado, y capacidad de leer y escribir.
• Empleo: condición de actividad laboral, ocupación, tipo de relación laboral y disponibilidad para trabajar.
• Migración: lugar de nacimiento y residencia anterior, cambios de municipio o país de residencia, y motivos de la migración, incluyendo familiares que emigraron al extranjero.
• Vivienda y servicios básicos: acceso a agua, tipo de alumbrado, servicio sanitario y forma de eliminación de la basura.
La institución ha insistido en que toda la información recabada está protegida por secreto estadístico y solo se usará con fines de planificación pública, no para identificar personas ni compartir datos con otras entidades del Estado.
El levantamiento se retomó tras una postergación que se extendió durante buena parte del gobierno anterior. El proyecto, que ya contaba con financiamiento del BID desde 2022, quedó sin ejecutarse durante la administración de Libertad y Refundación. La nueva administración retomó el proceso este año, casi trece años después del último censo realizado en 2013.

