El jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, general Dan Caine, ofreció los detalles más completos hasta ahora sobre la operación militar que, según el gobierno estadounidense, culminó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro en Caracas, en una acción que calificó como el resultado de meses de planificación, vigilancia e inteligencia exhaustiva.

Durante una rueda de prensa junto al presidente Donald Trump y miembros del Gabinete, Caine explicó que la misión —bautizada como operación “Resolución Absoluta”— involucró el despliegue simultáneo de más de 150 aeronaves, en una coordinación aérea sin precedentes cuyo objetivo fue introducir una fuerza de interdicción en el centro de la capital venezolana manteniendo el factor sorpresa táctico.
“Fue discreta, precisa y se llevó a cabo durante las horas más oscuras del 2 de enero”, afirmó el general, subrayando que se trató de una operación que “francamente, solo el ejército estadounidense podía ejecutar”.
Según Caine, la captura de Maduro fue precedida por una vigilancia prolongada y minuciosa, en la que se analizó cada aspecto de la vida del mandatario venezolano. “Estudiamos qué hace, qué come, con quién habla, cuáles son sus mascotas, todo, para poder traerlo ante la justicia”, dijo, dejando en evidencia el nivel de inteligencia aplicado antes de la acción militar.

El general agregó que las fuerzas estadounidenses habían estado listas desde hacía aproximadamente un mes, pero que las condiciones climáticas cambiantes en la región impidieron ejecutar el operativo antes.
El alto mando militar confirmó que en la misión participaron cazas F-22 Raptor y F-35 Lightning II, considerados entre los más avanzados y difíciles de detectar del mundo, además de F-18, drones, aviones de alerta temprana E-2 y bombarderos estratégicos B-1. Estas aeronaves fueron clave para desmantelar y neutralizar los sistemas de defensa aérea venezolanos, garantizando el paso seguro de los helicópteros hacia la zona objetivo.
Caine detalló que, a medida que la unidad de élite se aproximaba a Caracas, el Componente Aéreo Conjunto inició operaciones para desactivar las defensas antiaéreas del país sudamericano. La fuerza terrestre llegó al complejo donde se encontraba Maduro a las 2:01 de la madrugada, hora local venezolana, y se movió “con rapidez, precisión y disciplina”, aislando el área mientras se concretaba la detención del mandatario y de la primera dama, Cilia Flores.
Durante la fase de extracción, el general confirmó que fuerzas de seguridad venezolanas abrieron fuego contra una de las aeronaves estadounidenses, impactando un helicóptero. Sin embargo, aseguró que todas las naves lograron regresar a sus bases y que, aunque dos militares resultaron heridos, no se registraron fallecidos.

