SAN SALVADOR.— Comprar los alimentos básicos para un hogar en las ciudades de El Salvador costó 264,73 dólares en agosto de 2026, un aumento interanual del 5,6 % que presiona el presupuesto familiar en medio de la sequía. Ese monto equivale a casi el 65 % del salario mínimo mensual de un trabajador del comercio y los servicios.
La canasta básica alimentaria urbana pasó de 250,79 dólares en agosto de 2025 a 264,73 dólares un año después: una diferencia de 13,94 dólares, según cifras del Banco Central de Reserva recogidas por la agencia EFE.
Para un hogar que dependa exclusivamente de un salario mínimo de 408,80 dólares, cubrir esa canasta dejaría 144,07 dólares para las demás necesidades, antes de descontar las deducciones salariales. La comparación muestra el margen disponible para vivienda, transporte, electricidad, agua, salud y educación, gastos que no forman parte de la canasta alimentaria.
El comportamiento fue distinto en las zonas rurales. Allí, el costo mensual pasó de 189,40 a 189,63 dólares, un incremento de apenas 23 centavos, equivalente a aproximadamente el 0,12 %. Esa estabilidad contrasta con el aumento urbano y ocurre mientras las áreas productoras enfrentan dificultades por la falta de lluvias.
La canasta incluye alimentos como tortillas de maíz, pan, frijoles, carnes, huevos y frutas. Su valor corresponde a las necesidades alimentarias de un hogar de referencia, por lo que no debe confundirse con el gasto de una sola persona ni con el costo total de mantener a una familia.
Los salarios mínimos también varían según la actividad económica. Desde junio de 2025, la remuneración mensual para industria, comercio y servicios es de 408,80 dólares; para maquila textil y confección, de 402,26 dólares; y para el sector agrícola, de 272,72 dólares, de acuerdo con la información sobre el ajuste salarial publicada por El Diario de Hoy.
La presión sobre los alimentos se aprecia con mayor claridad al comparar los precios actuales con los de junio de 2019, cuando Nayib Bukele asumió la Presidencia. En ese momento, la canasta urbana costaba 202,37 dólares y la rural, 144,43 dólares. A partir de esos valores, los aumentos acumulados rondan el 30,8 % y el 31,3 %, respectivamente.
Al encarecimiento se suma el riesgo agrícola. El reporte de EFE recoge una estimación según la cual El Niño podría afectar una producción cercana a los 6,9 millones de quintales de maíz, frijol y sorgo, correspondiente a las siembras de agosto y septiembre. Se trata de una proyección de afectación, no de pérdidas definitivas ya contabilizadas.
El Salvador complementa su abastecimiento con alimentos procedentes de Guatemala, Honduras y Nicaragua. Las dificultades climáticas en esos países representan un riesgo adicional para la oferta regional, aunque las cifras disponibles no permiten determinar qué proporción del aumento registrado en agosto responde directamente a la sequía.

