TEGUCIGALPA, HONDURAS. — El traslado de 567 privados de libertad a la cárcel de Támara puso a prueba las reformas penitenciarias que el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, reclama convertir en resultados.
La operación busca descongestionar La Tolva y separar a 12 internos señalados como integrantes de estructuras terroristas del resto de la población trasladada.
El director del Instituto Nacional Penitenciario (INP), Walter Amador Lacayo, informó este lunes que 555 de los reclusos serán ubicados en el régimen ordinario de Támara. Los otros 12, capturados recientemente, serán enviados al módulo de máxima seguridad, según la clasificación comunicada por la institución.
Zambrano respaldó la operación y felicitó a Amador Lacayo por iniciar la aplicación de las reformas aprobadas por unanimidad en el Congreso. En una publicación en sus redes sociales, sostuvo que las nuevas disposiciones deben servir para restablecer el orden en los centros penitenciarios.
«Las cárceles no pueden seguir siendo espacios de relajación, vacaciones o, peor aún, centros de operaciones de la delincuencia. Honduras solo avanzará si convertimos en hechos las leyes que aprobamos en el Legislativo», escribió.
El presidente del Congreso aseguró que continuará exigiendo resultados a las instituciones responsables. Por ahora, el INP ha informado la cantidad de internos trasladados y su distribución prevista en Támara; no ha presentado datos que permitan evaluar el efecto de la operación sobre la seguridad dentro de los centros penitenciarios.

