En Tocoa, “Los Judíos” se toman las calles: una tradición que mezcla fe y diversión

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Tocoa, Colón — Cada año, durante la Semana Santa, quienes viajan hacia el departamento de Colón se encuentran con una escena que rompe la rutina del camino: personajes enmascarados que irrumpen en las calles y carreteras, entre sustos, risas y lo religioso. Son “Los Judíos”, una de las tradiciones más singulares y arraigadas del Caribe hondureño.

Desde hace más de medio siglo, el Barrio San Isidro de Tocoa se convierte en el centro de esta práctica cultural que reúne a jóvenes y adultos en torno a una representación popular que mezcla lo teatral con lo espiritual. La tradición inicia el Miércoles Santo, cuando los participantes salen a las calles portando máscaras elaboradas a mano —muchas de ellas con rasgos grotescos o inspiradas en personajes de terror— con el propósito de interactuar con la población, asustar de forma jocosa y mantener viva una costumbre heredada de generación en generación.

Los llamados “judíos” recorren barrios y avenidas solicitando colaboraciones económicas, usualmente con un calcetín en mano, mientras construyen un ambiente festivo cargado de misterio. Más allá del juego, existe una creencia profundamente arraigada: quien participa una vez debe continuar haciéndolo durante siete años consecutivos, o de lo contrario enfrentará mala suerte. Esta idea, transmitida oralmente, refuerza el compromiso de losnjovenes y mantiene vigente la tradición.

El punto culminante llega el Viernes Santo, cuando aparecen los centuriones romanos, en una dramatización que recrea el relato bíblico de la persecución y protección de Jesús. Desde horas de la tarde, vecinos y visitantes se congregan para presenciar este enfrentamiento simbólico entre el bien y el mal, donde la fe se entrelaza con la representación popular.

Aunque su nombre puede generar interpretaciones diversas, en el contexto hondureño “Los Judíos” no se refiere a una comunidad religiosa específica, sino a una figura simbólica dentro de la tradición popular que representa a los perseguidores de Cristo en la narrativa cristiana.

En distintos pueblos del país —especialmente en zonas del norte y occidente— esta costumbre adopta variantes propias, pero conserva su esencia: dramatizar, a través del folclore, los episodios centrales de la Semana Santa.

En Tocoa, sin embargo, la tradición ha evolucionado hacia una expresión cultural única, donde el humor, el susto y la identidad comunitaria conviven con el respeto a las creencias religiosas. Para muchos, encontrarse con “Los Judíos” en el camino no solo es una anécdota de viaje, sino una ventana viva hacia las raíces más profundas de la cultura popular hondureña.

Y tambien un momento para detenerse, tomarse la fotografía y llevarse un recuerdo del departamento de Colón.