VALLE DEL AGUÁN, Honduras. – Las autoridades de la Secretaría de Salud reportan una baja incidencia de malaria en la región norte durante lo que va de 2026, con dos casos registrados en el departamento de Yoro y tres en Colón, cifras que reflejan una posible reducción de la enfermedad en zonas que durante años fueron consideradas vulnerables por la presencia del mosquito transmisor.
La malaria, también conocida como paludismo, es una enfermedad prevenible y curable transmitida por la picadura de hembras infectadas del mosquito Anopheles, según la Secretaría de Salud de Honduras.
En comunidades del Medio Aguán, las autoridades sanitarias atribuyen parte de la reducción a campañas sostenidas de prevención, entre ellas la instalación de telas mosquiteras en viviendas, educación, vigilancia epidemiológica y atención temprana de casos sospechosos.
Aunque Yoro y Colón muestran cifras bajas, el mayor foco de atención nacional continúa en Gracias a Dios, departamento que históricamente ha concentrado la mayor carga de malaria en Honduras. La OPS/OMS informó que Honduras ha venido impulsando intervenciones aceleradas para eliminar la transmisión local de la enfermedad, especialmente en regiones con transmisión activa como Gracias a Dios, Islas de la Bahía y Colón.
El país también forma parte de los esfuerzos regionales hacia la eliminación de la malaria en las Américas para el período 2026–2030, una hoja de ruta impulsada por la OPS para fortalecer diagnóstico, tratamiento, vigilancia y respuesta comunitaria.
Especialistas en salud pública señalan que mantener la baja incidencia dependerá de no relajar las medidas preventivas, especialmente durante la temporada lluviosa, cuando aumenta la proliferación de criaderos de zancudos. En las zonas rurales, recomiendan conservar el uso de mosquiteros, eliminar aguas estancadas y acudir de inmediato a los centros de salud ante fiebre, escalofríos o malestar general.

