OLANCHITO, Yoro. – Las autoridades municipales de Olanchito comenzaron esta semana una serie de reuniones orientadas a solicitar formalmente la reubicación del actual centro penal de la ciudad, ubicado en pleno casco urbano, en medio de preocupaciones por la seguridad y tras la reciente fuga de cuatro privados de libertad que volvió a encender el debate sobre la permanencia del recinto carcelario en el centro del municipio.
La reunión fue encabezada por el alcalde de Olanchito, Juan Carlos Molina, y contó con la participación de representantes de sectores de seguridad, operadores de justicia, Ministerio Público, educación y otras instituciones locales, quienes analizaron el impacto que estaría generando el funcionamiento del penal en la dinámica de seguridad de la ciudad.
La discusión ocurre luego de varias semanas de cobertura y presión pública impulsada por este medio de comunicación sobre el deterioro de la seguridad en Olanchito, marcado por asaltos, homicidios, robos y recientes incidentes vinculados al centro penal.
La fuga de cuatro reos ocurrida recientemente terminó por acelerar las conversaciones institucionales sobre un problema que desde hace años genera preocupación entre distintos sectores de la población.
Entre los principales señalamientos expuestos durante el encuentro destacan el hacinamiento dentro del centro penitenciario y el traslado constante de privados de libertad provenientes de otras ciudades del país. Según autoridades municipales, el recinto de Olanchito estaría recibiendo internos procedentes de lugares como La Ceiba, Trujillo, Tocoa e incluso Ilama.
“Vamos a ir a donde haya que ir; nos están trayendo reos de La Ceiba, Trujillo, Tocoa, hasta de Ilama, Santa Bárbara nos han traído”, manifestó el edil municipal durante la reunión, dejando clara la intención de la corporación de buscar soluciones a una problemática que consideran insostenible.
Especialistas y actores locales han advertido en las últimas semanas que la presencia de privados de libertad vinculados a estructuras criminales podría estar atrayendo redes delincuenciales hacia Olanchito, particularmente familiares, colaboradores o grupos asociados a internos recluidos en el penal. Esa hipótesis ha comenzado a ganar fuerza tras el incremento de actividades delictivas reportadas recientemente en el municipio.
Aunque todavía no existe una resolución oficial sobre el traslado del centro penitenciario, las autoridades del municipio aseguran que continuarán las gestiones ante las instancias correspondientes para impulsar una reubicación que permita reducir riesgos para la población y recuperar condiciones de seguridad en el casco urbano de Olanchito.

