HomeRegionalesEn una aldea de Olancho construyen proyecto de piscicultura comunitaria

En una aldea de Olancho construyen proyecto de piscicultura comunitaria

ALFALIT y Mundo Renovado levantan en Olancho una piscicultura comunitaria de 6,000 carpas donde las ganancias son de todos.

EL PORTILLO, Esquipulas del Norte, Olancho.— En una aldea rural del municipio de Esquipulas del Norte, en Olancho, está tomando forma algo que pocas comunidades del interior de Honduras han logrado: un proyecto productivo construido con sus propias manos, diseñado para sus propias familias y respaldado por dos organizaciones que decidieron apostar por el campo cuando muchos apuestan por la ciudad.

La ONG ALFALIT Honduras, en alianza con Mundo Renovado, inició esta semana la construcción de una piscicultura comunitaria en la aldea de El Portillo que tendrá capacidad para criar hasta 6,000 carpas, generará empleo local y distribuirá sus utilidades entre las familias de la comunidad.

La obra se construye con mano de obra local — vecinos de El Portillo que participan directamente en la construcción — bajo las especificaciones técnicas del personal especializado de ALFALIT Honduras, que aporta el conocimiento y el acompañamiento técnico al proyecto.

Rafael Funes, presidente del patronato de la comunidad, ha sido la voz más entusiasta de esta iniciativa desde que comenzaron los trabajos. Para él, la piscicultura no es solo una fuente de proteína — es una palanca económica para familias que históricamente han dependido de la agricultura de subsistencia y la migración como únicas salidas.

“Este proyecto impulsará la economía de nuestra zona”, ha dicho Funes, quien describe la obra como el inicio de un proceso de desarrollo que la comunidad lleva tiempo esperando. La participación directa de los vecinos en la construcción no es solo una estrategia para reducir costos — es el primer acto de apropiación de un proyecto que será, desde el primer día, de todos.

Comunidad de El Portillo Jurisdicción entre Olanchito y Esquipulas del Norte Olancho.

La capacidad instalada del estanque — 6,000 carpas en su primera fase — no es un número arbitrario. Está calculado para generar un volumen de producción suficiente para abastecer el mercado local, generar excedentes para venta y distribuir utilidades entre los socios de la comunidad en un modelo que ALFALIT describe como de beneficio colectivo.

La piscicultura rural en Honduras ha demostrado ser una alternativa viable para comunidades alejadas de los centros urbanos: genera proteína animal de bajo costo para el autoconsumo, crea empleo en zonas con escasas opciones laborales y produce circulante económico local que se reinvierte en la propia comunidad, a diferencia de las remesas o los empleos en plantaciones que drenan recursos fuera del territorio.

El modelo de equidad que impulsan ALFALIT y Mundo Renovado en El Portillo contempla que la producción, la comercialización y las ganancias sean compartidas por las familias participantes — no una empresa externa que contrata mano de obra barata, sino una empresa comunitaria donde los trabajadores son también los dueños.

ALFALIT Honduras es una de las organizaciones con mayor trayectoria en desarrollo comunitario rural del país. Fundada con raíces en programas de alfabetización y educación no formal, ha evolucionado hacia proyectos integrales que combinan educación, salud, seguridad alimentaria y desarrollo económico en comunidades rurales que el Estado raramente alcanza.

A pala y piocha vecinos han construido la pescera

Su presencia en Esquipulas del Norte — un municipio pequeño del interior de Olancho, lejos de las rutas principales y de la agenda institucional de Tegucigalpa — responde a una lógica que define el trabajo de las ONGs de desarrollo más efectivas: ir donde más se necesita, no donde más se ve.

Proyectos similares impulsados por organizaciones como PRONAGRO de la SAG han demostrado que cuando la piscicultura rural se acompaña de asistencia técnica sostenida, capacitación y acceso a mercados, los resultados superan consistentemente las expectativas iniciales de las comunidades participantes, con incrementos en la seguridad alimentaria y en los ingresos familiares documentados en múltiples evaluaciones.

La aldea de El Portillo no aparece en los planes de inversión pública del gobierno central. No tiene asignación en el presupuesto departamental de Olancho para infraestructura productiva. No figura en ningún mapa de prioridades del Ministerio de Agricultura para 2026.

Lo que tiene es un patronato organizado, liderado por Rafael Funes, que buscó aliados cuando el Estado no llegó. Y dos organizaciones — ALFALIT y Mundo Renovado — que respondieron con técnica, con recursos y con presencia física en la comunidad.

RELATED ARTICLES
- Advertisment -

Most Popular

Recent Comments