YORO, Honduras.— Dos de los brazos más cercanos al cabecilla del Cártel del Diablo cayeron este Jueves en un operativo desarrollado en los departamentos de Yoro y Francisco Morazán. Las capturas representan el golpe más contundente que las fuerzas de seguridad del Estado han asestado a la estructura criminal desde que comenzó la cacería desatada por el asesinato del pastor Óscar Núñez hace tres semanas.
Los detenidos son Harold Alexander Hernández, alias “El Descuartizador”, y Selvin Nahamí Serón Murillo, alias “El Serrucho” — dos hombres a quienes las autoridades señalan como piezas clave en los crímenes más violentos atribuidos al Cártel del Diablo.
El primero en ser identificado públicamente es Harold Alexander Hernández, alias “El Descuartizador”. Las autoridades lo responsabilizan directamente del asesinato de una mujer que fue decapitada en semanas recientes, uno de los crímenes más perturbadores atribuidos a la organización y que generó conmoción en las comunidades del corredor Sulaco-Yorito-Victoria. Su captura responde directamente a esa investigación.
El segundo detenido, Selvin Nahamí Serón Murillo, alias “El Serrucho”, está vinculado al caso que encendió la alarma nacional: el secuestro y posterior asesinato del pastor y cafetalero Óscar Núñez, ocurrido el 20 de abril en Yorito. Según las investigaciones, Serón Murillo habría participado activamente en la operación de plagio que terminó con la vida de la víctima después de que la familia pagara más de un millón de lempiras en rescate.

Ambos, según el oficial al mando del operativo, fungían como escoltas y proveedores de seguridad para el cabecilla de la banda, Esteban Gumercindo Ferrera Rodas, alias “El Diablo”, quien sigue prófugo en las espesas montañas de Yoro. Su misión en el momento de ser capturados era precisamente proteger la huida de su líder.
Al momento de las detenciones, los operativos de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) y las unidades de Fuerzas Especiales decomisaron a ambos capturados un arsenal que confirma el nivel de peligrosidad que las autoridades les atribuyen: armas de fuego, droga e indumentaria policial.
El uso de uniformes de la Policía Nacional por parte de grupos criminales es una táctica de infiltración y confusión que las autoridades han documentado en otros operativos de la misma estructura, y que explica en parte cómo la banda logró moverse con relativa libertad en zonas intervenidas.
Con estas dos capturas, el marcador del caso suma ya cuatro detenidos vinculados al Cártel del Diablo desde el asesinato del pastor Núñez. El primero en caer fue alias “Puñal”, el 26 de abril. El segundo fue alias “Calolo”, detenido el 29 de abril — el mismo individuo que había sido liberado por un juzgado semanas antes tras ser capturado con un fusil. “El Descuartizador” y “El Serrucho” completan la cuarteta.

Pero el nombre que las autoridades realmente buscan sigue sin aparecer en la lista de detenidos. Ferrera Rodas continúa escondido en las montañas de Yoro, con una recompensa de 300,000 lempiras sobre su cabeza y operativos activos en Sulaco, Yorito, Victoria, el norte de Francisco Morazán y el este de Comayagua.
El ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez, fue contundente días atrás: “Va a caer, ya sea vivo o muerto.” Las capturas de hoy demuestran que el cerco funciona. El cabecilla ya no tiene dos de sus hombres más cercanos.

