Nadie lo hubiera dicho cuando el árbitro señaló el final del primer tiempo. La escuadra visitante había golpeado primero y se adelantó en el marcador al minuto 45 gracias a una anotación de Cristian Willy. El Hondupino de Trojes se iba al descanso ganando en Danlí, con el ascenso en el bolsillo y la historia de su lado. El Estadio Marcelo Tinoco, lleno de afición roja, guardaba silencio.
Lo que vino después fue una de las remontadas más memorables que ha vivido la Liga de Ascenso hondureña.
Tras el empate sin goles en el partido de ida jugado en Trojes, el Hondupino mostró una mayor solvencia futbolística en la primera mitad e incluso dispuso de oportunidades para ampliar la ventaja. Con la ventaja en el marcador y el global también a su favor, el equipo de Trojes lucía como el más lúcido sobre el terreno.
Los minutos transcurrían y Estrella Roja no encontraba la reacción esperada, hasta que al minuto 81 apareció Edilson Gómez para igualar el marcador y forzar los tiempos extra. La afición danlidense, que no había dejado de empujar en todo el partido, estalló. El Marcelo Tinoco volvía a creer.
La prórroga fue un monólogo del cuadro local. Ya en la prórroga, el argentino Nahuel Luna desató la locura en las gradas al minuto 98 al marcar el gol que puso en ventaja a los locales.
Cuando Hondupino intentaba una última reacción, Frelys “el Cacique” López sentenció prácticamente la serie al minuto 119 tras dejar en el camino al portero Urbina y marcar el 3-1. Apenas un minuto después, Raúl Alejandro “Pájaro” Benítez puso la cereza al pastel con el definitivo 4-1.

Estrella Roja se impuso 4-1 a Hondupino y se convirtió oficialmente en el nuevo inquilino del máximo circuito del fútbol de Liga Nacional de Honduras.
Si los números ya contaban una historia extraordinaria, la historia humana detrás del banquillo la superaba con creces.
La noche tuvo una carga emocional especial para el entrenador Óscar Isaula. El exfutbolista, recordado por haber defendido la camiseta de la selección de Guatemala, condujo a su equipo al ascenso apenas horas después de haber despedido a su padre, cuyo sepelio se realizó ese mismo sábado.
Entre el dolor familiar y la alegría deportiva, Isaula lideró una histórica conquista que permitirá al Estrella Roja sustituir al Victoria en la máxima categoría del fútbol hondureño y convertirse en un nuevo protagonista de la Liga Nacional. Fue la noche más larga de su vida, y también la más grande.
El ascenso no fue casualidad ni un golpe de fortuna de una sola noche. Estrella Roja aseguró su presencia en la finalísima desde finales del año anterior, luego de completar una sólida campaña que lo llevó a coronarse campeón del Torneo Apertura 2025 tras derrotar a Real Sociedad. Ese título le garantizó el boleto a la gran definición y la ventaja de jugar el partido decisivo en casa, ante su afición.
El cuadro de Danlí fue dirigido durante todo el proceso por Óscar Isaula, quien construyó un plantel con carácter y capacidad de reacción. Lo demostró en los momentos más difíciles: abajo en el marcador, con el tiempo corriendo en contra y 90 minutos de silencio acumulado en las tribunas, el Estrella Roja no se rindió.
Con este resultado, el fútbol hondureño de Primera División ya cuenta con 11 participantes y solo queda esperar al número 12. Estrella Roja llegará a ocupar el lugar que dejó vacante el Victoria de La Ceiba tras su descenso, cerrando así un ciclo y abriendo otro.

