Olanchito, Yoro. El Hospital Aníbal Murillo Escobar (HAME) suspendió temporalmente las cirugías selectivas luego de que una de sus máquinas de anestesia, la única que operaba en condiciones óptimas para este tipo de procedimientos, sufriera una avería esta semana, reduciendo la capacidad quirúrgica del principal centro asistencial del Valle del Aguán.
La situación ha provocado que entre 18 y 22 cirugías programadas dejen de realizarse cada día, mientras el personal médico concentra los recursos disponibles en atender únicamente las intervenciones de emergencia y aquellos casos que representan un riesgo inmediato para la vida de los pacientes.
El director del hospital, Fredy Castillo, confirmó que el centro cuenta con cuatro máquinas de anestesia, pero únicamente dos estaban en funcionamiento antes de la falla. De ellas, una operaba al cien por ciento y era utilizada para las cirugías electivas, mientras que la otra presentaba limitaciones técnicas y funcionaba aproximadamente al 80 %, sirviendo como equipo de respaldo.
Las otras dos permanecen fuera de servicio por desperfectos mecánicos.
Castillo explicó que ya se iniciaron las gestiones para reparar el equipo averiado lo antes posible y normalizar la programación quirúrgica, ya que la suspensión afecta a pacientes que esperan procedimientos de diversas especialidades.
Como medida temporal, el director reveló que una clínica privada ofreció prestar una máquina de anestesia para reducir el impacto de la emergencia y permitir la reanudación de parte de las cirugías mientras llega el equipo del hospital encargado de realizar la reparación.
Según las proyecciones de la administración hospitalaria, los técnicos especializados podrían intervenir el equipo durante la primera semana de agosto, lo que permitiría restablecer gradualmente las operaciones selectivas y disminuir el retraso acumulado en la atención de los pacientes.
La avería pone nuevamente en evidencia los desafíos que enfrenta la infraestructura hospitalaria pública para mantener en funcionamiento equipos médicos especializados, cuya disponibilidad resulta esencial para garantizar la continuidad de los servicios quirúrgicos en una región que atiende a miles de habitantes del Valle del Aguán y zonas vecinas.

