Ahuás, Gracias a Dios — Varias comunidades del municipio de Ahuás permanecen inundadas este jueves, mientras el nivel del río Patuca continúa en aumento a causa de las lluvias generadas por una onda tropical que se desplaza sobre el territorio hondureño.
La emergencia, que también golpea a los municipios de Brus Laguna, Juan Francisco Bulnes y Wampusirpi, ha dejado cultivos, viviendas, potreros y caminos bajo el agua, y ya provocó la evacuación preventiva de al menos 160 familias hacia zonas más altas.
Las crecidas de los ríos y quebradas que desembocan en el mar Caribe también están alterando la línea costera de la Moskitia. En la comunidad de Nueva Jerusalén, el Atampatink —un brazo del río Plátano— avanza sobre la playa en su punto de encuentro con el mar, un fenómeno que las autoridades atribuyen al mismo patrón de lluvias intensas registrado en los últimos tres días.
De acuerdo con el subcomisionado departamental de Copeco en Gracias a Dios, Ezequiel Cruz, entre 200 y 500 familias han perdido de forma parcial o total sus cultivos de arroz, yuca, plátano, maíz y cacao, principal fuente de ingresos y alimentación para buena parte de la región.


El alcalde de Ahuás, Luis Felipe Ordoñez, reportó que ocho comunidades del municipio están afectadas, tres de ellas incomunicadas, con alrededor de 183 personas aisladas por la crecida. El río Patuca, considerado el más caudaloso de Honduras, había reducido su nivel durante la temporada seca reciente, pero su repunte ha reactivado la navegación fluvial al mismo tiempo que cubre viviendas y sembradíos. “La crecida fue repentina.
Veníamos de condiciones de sequía y, en cuestión de horas, el río comenzó a salirse de su cauce”, explicó Cruz.
El Gobierno de Honduras, a través de Copeco, confirmó que está atendiendo a las familias afectadas, aunque el propio organismo ha reconocido públicamente limitaciones para responder con la rapidez que exige la emergencia. El ministro de Copeco, Reinaldo Sánchez, informó que la institución trabaja de forma coordinada con la Alcaldía de Wampusirpi, la diputada Ericka Urtecho, el gobernador político y organismos de cooperación internacional como el Programa Mundial de Alimentos, en un proceso de evaluación de daños y preposicionamiento de asistencia.
Sánchez adelantó que el envío de ayuda humanitaria por vía aérea, a través de la Fuerza Aérea Hondureña, dependería de que las condiciones climáticas lo permitieran.


Pese a estos anuncios, el propio subcomisionado Cruz solicitó públicamente al Gobierno Central reforzar la asistencia en la zona, señalando que la oficina regional de Copeco enfrenta escasez de combustible, alimentos, láminas para techos y otros insumos indispensables para atender a las familias damnificadas. La vicepresidenta del Congreso Nacional agradeció públicamente la atención brindada por Copeco a la emergencia, mientras las autoridades municipales de Wampusirpi ya iniciaron el trámite para declarar el municipio en emergencia formal, con el fin de agilizar la llegada de ayuda y la gestión de recursos.
Copeco decretó alerta amarilla para todo el departamento de Gracias a Dios desde la tarde del miércoles, además de alerta verde para cinco municipios del departamento de Olancho, ante la persistencia de una vaguada en altura que, según el organismo, mantendrá lluvias y tormentas eléctricas al menos hasta este jueves. Las autoridades advirtieron que, aunque las precipitaciones podrían disminuir hacia la tarde, el proceso de escorrentía en los ríos que desembocan en la Moskitia continuará, lo que implica que el nivel de los cauces podría tardar varios días más en normalizarse.

