Tegucigalpa, Honduras — El fiscal salió notificado a las 12:06 de la tarde. La perito, media hora antes. El jefe de la unidad financiera, cuatro minutos después que ella. En cuestión de 32 minutos, este miércoles el Ministerio Público (MP) desmanteló al equipo que llevó y perdió el caso de lavado de activos contra el exalcalde de El Paraíso, Copán, Alexander “Chande” Ardón.
Los separados son Walter Aroldo Mendoza Carías, el fiscal que condujo la acusación; Aleyda Dinora Rodríguez Aguilar, la perito cuyo análisis financiero se derrumbó en plena audiencia; y Rony Alexis Reyes Torres, jefe de la unidad de pericias financieras de la Fiscalía contra el Crimen Organizado. Los tres fueron notificados el mismo mediodía, según confirmó el portavoz del MP, Yuri Mora.
La decisión ocurre apenas dos días después de que una sala del Tribunal de Sentencia con Competencia Nacional absolviera a Ardón del delito de lavado de activos y ordenara revocar su prisión preventiva. Para el Ministerio Público, la salida de los tres funcionarios no es una simple reorganización administrativa: es el reconocimiento de que algo se rompió por dentro.
“Sí, en efecto, se han despedido estas tres personas”, confirmó Mora, y agregó que se trata del fiscal que llevaba el caso, el perito que participó en el juicio, y el jefe de la unidad que hacía las pericias financieras.
En el centro del colapso judicial estuvo la pericia financiera, la pieza que debía sostener toda la acusación. El Ministerio Público sostenía que Ardón y su hermano Hugo no podían justificar cerca de L50.1 millones usados para comprar propiedades y constituir empresas vinculados, según la Fiscalía, al llamado cartel “AA” que ambos hermanos habrían operado desde 2003 en actividades de narcotráfico y lavado de activos.
Pero durante el juicio, esa cifra se movió. La defensa del exalcalde señaló que la acusación pasó de un monto inicial de entre 40 y 50 millones de lempiras a apenas unos 6 millones, el propio perito de la Fiscalía reconoció errores en fechas y cantidades durante su declaración en la audiencia. Fue esa inconsistencia, según explicó Mora, la que terminó pesando más que la acusación misma: “quien lleva la batuta en estos casos es el fiscal que está presentando los requerimientos fiscales y él se hace apoyar por este perito que hizo el análisis financiero y que lo demostró en el juicio”, señaló el portavoz.
El MP fue explícito: no se trata solo de haber perdido un juicio de alto perfil, sino de haber detectado fallas internas en cómo se construyó el caso. El Ministerio Público tomó la decisión de despedirlos porque considera que hubo negligencias, irregularidades en el proceso que se presentó en el juicio, por lo que se determinó la separación inmediata de estas tres personas”, declaró Mora.
El portavoz no descartó que la salida de los tres funcionarios sea apenas el primer paso: adelantó que podría abrirse una investigación paralela para esclarecer, con precisión, qué ocurrió durante la preparación y exposición de la prueba en el juicio oral y público.
La absolución de Ardón, quien gobernó El Paraíso entre 2000 y 2015 y a quien las autoridades hondureñas y estadounidenses vinculan con el narcotráfico y el lavado de activos, ya había despertado cuestionamientos antes del fallo final.
Organizaciones de derechos humanos como el Codeh señalaron contradicciones entre los planteamientos de los fiscales y los resultados de las pericias incorporadas al expediente, y cuestionaron si el proceso reflejaba fallas más amplias en el sistema de justicia hondureño.

