TEGUCIGALPA.— Honduras podría cambiar buena parte de las reglas con las que organiza, cuenta y transmite sus elecciones. Un proyecto de reforma presentado en el Congreso Nacional propone eliminar mecanismos que permiten paralizar decisiones en el Consejo Nacional Electoral (CNE), incorporar ciudadanos independientes en puestos clave de las mesas y acelerar la divulgación de resultados. Una figura, sin embargo, quedó fuera de la propuesta: la segunda vuelta electoral.
La iniciativa, presentada por el presidente del Congreso, Tomás Zambrano, contiene reformas y adiciones a la Ley Electoral y surge después de los problemas registrados en el proceso de 2025. Entre los cambios más sensibles está permitir que el pleno del CNE funcione con al menos dos consejeros propietarios, siempre que todos hayan sido legalmente convocados, evitando que la ausencia injustificada de uno paralice decisiones.
El proyecto también crea la figura de obstrucción institucional, que permitiría documentar y eventualmente sancionar ausencias injustificadas, abandono de sesiones o actuaciones destinadas a detener el funcionamiento del organismo. Los votos razonados en contra y las observaciones técnicas o jurídicas no serían considerados obstrucción.
Otro cambio importante llegará a las Juntas Receptoras de Votos (JRV). Los tres partidos más votados conservarían los cargos de presidente, vocal I y vocal II, mientras que el secretario y el escrutador serían ciudadanos sin representación partidaria, escogidos mediante sorteo público por el CNE y sometidos previamente a capacitación y evaluación.
La reforma también pretende fortalecer la transmisión de resultados. Los sistemas biométricos, de transmisión y escrutinio automatizado deberán estar desarrollados, aprobados o adjudicados al menos cuatro meses antes de las elecciones, mientras que la divulgación preliminar deberá comenzar como máximo tres horas después del cierre de las urnas.
Además, se plantean mayores controles para los escrutinios especiales y sanciones ante la negativa injustificada de realizar recuentos, obstaculizarlos o consignar deliberadamente resultados incorrectos.
Pese a la amplitud de las reformas, el proyecto no incorpora el balotaje. El diputado nacionalista Antonio Rivera Callejas reconoció que actualmente no existen los 86 votos necesarios para aprobar una segunda vuelta, aunque señaló que podría discutirse si se alcanza esa mayoría calificada.
Desde el Partido Liberal, Marlon Lara cuestionó que los partidos cambien de posición sobre el balotaje dependiendo de si están en el gobierno o en la oposición y defendió que un presidente electo con mayoría tendría mayor legitimidad para gobernar.
El experto electoral Augusto Aguilar también respaldó la segunda vuelta y sostuvo que Honduras debería modernizar un sistema electoral todavía marcado por una fuerte influencia de los partidos.
El proyecto necesitará 86 votos en el Congreso Nacional para convertirse en ley. La discusión que viene definirá si las fuerzas políticas logran ponerse de acuerdo en nuevas reglas para evitar que los bloqueos institucionales y las dificultades del pasado vuelvan a trasladarse a las próximas elecciones.

