OLANCHITO, YORO.— Mucho antes de recibir un pergamino frente a su familia y la sociedad, el abogado Gabino Morales puso sus conocimientos al servicio de una institución que necesitaba algo fundamental para asegurar su futuro: existencia legal. Este 7 de septiembre, Día de la Paz dentro de la Semana Cívica de Olanchito, COSECIO volvió sobre aquella historia para reconocer al profesional que contribuyó gratuitamente a la obtención de la personeria jurídica del comité encargado de preservar una de las tradiciones cívicas más importantes de la ciudad.
El homenaje reunió a autoridades, integrantes del Comité de la Semana Cívica, familiares y ciudadanos, en un acto en el que no solamente se repasaron los títulos y reconocimientos acumulados por Morales durante su carrera, sino una trayectoria vinculada al servicio comunitario.
El ingeniero Erlin Zahir Ponce, presidente de COSECIO, entregó el pergamino que resume la razón central del reconocimiento: la gratitud hacia Morales por su aporte profesional como abogado y notario para dotar al comité de su personalidad jurídica, un trabajo que realizó sin cobrar por sus servicios.
El documento destaca que aquella contribución ayudó al “nacimiento legal de nuestra institución y al legado que hoy celebramos con orgullo”.
Gabino Morales nació en Olanchito, Yoro, el 1 de febrero de 1953.
Realizó sus estudios secundarios en el Instituto Francisco J. Mejía, donde obtuvo el título de bachiller en Ciencias y Letras en febrero de 1975. Posteriormente estudió Ciencias Jurídicas y Sociales en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, graduándose en septiembre de 1982.
La Corte Suprema de Justicia le otorgó el título de abogado el 26 de agosto de 1993 y, meses después, el 8 de diciembre de ese mismo año, recibió su exequátur de notario.
Su actividad profesional pronto trascendió el ejercicio privado del derecho.
Morales se desempeñó ad honorem como consejero municipal durante la administración del alcalde Juan Aquilino Díaz Duarte, entre 1982 y 1984, y posteriormente volvió a ejercer esa función durante el gobierno municipal de Alfredo Rivera Castro, entre 1986 y 1990.
También fue miembro propietario de la Comisión de Transparencia de Olanchito, acreditación que recibió en 2005.

Además de su trabajo para la personalidad jurídica del Comité de la Semana Cívica, Morales colaboró en procesos legales relacionados con organizaciones sociales, educativas, culturales y deportivas del municipio.
Entre ellas figuran el Centro de Enseñanza Especial Luz y Amor (CEELA), organizaciones de promoción de derechos humanos, la Fundación de Antropología e Historia del Valle del Aguán y el Club Deportivo Social Sol, para el cual trabajó en estatutos y reglamentos internos vinculados a su participación en el fútbol de Segunda División.
Su trayectoria profesional también ha recibido reconocimientos fuera de Olanchito. En diciembre de 2010, el Tribunal de Honor del Colegio de Abogados de Honduras le otorgó un reconocimiento al mérito por “honrar la toga”.
Cinco años después, en septiembre de 2015, la propia Semana Cívica volvió a reconocerlo durante el Día de las Artes y Oficios por su trayectoria como profesional del derecho.
Este lunes la distinción tuvo un significado diferente: COSECIO reconocía directamente a uno de los profesionales que contribuyeron a construir su estructura jurídica.
“Hemos puesto nuestro conocimiento al servicio de la comunidad”
Gabino Morales recibió el reconocimiento acompañado por su esposa, Ana Judith Duarte, licenciada en Enfermería, y miembros de su familia.
Al tomar la palabra, atribuyó primero el homenaje a su fe y luego resumió en pocas palabras la filosofía con la que asegura haber ejercido su profesión.
“He sido una persona con vocación de servicio y hemos puesto también nuestro conocimiento al servicio de la comunidad”, expresó.
Morales destacó además el papel que su esposa ha tenido durante su vida y habló de la unidad familiar como uno de los principios que considera fundamentales para la sociedad hondureña.

“Dios me honró al tener a mi esposa, que es mi ayuda idónea, y con ella caminamos en espíritu de acuerdo”, manifestó, antes de señalar que una familia unida constituye uno de los vínculos sobre los cuales se sostiene una sociedad.
Su esposa destacó que el reconocimiento representa para la familia la valoración pública de décadas de trabajo.
Describió a Morales como un hombre entregado a su fe, a su familia, a sus amigos y a las organizaciones a las que ha acompañado durante su vida profesional.
“Nos sentimos honrados. Ha sido un reconocimiento a su mérito, a su trayectoria y a todo lo que ha podido brindar a las diferentes instituciones y asociaciones del municipio”, expresó durante el homenaje.
El homenajeado y su esposa son padres de Andrés Gabino Morales Duarte, licenciado en Biología y máster en Botánica, y Luis Felipe Morales Duarte, abogado, quien siguió profesionalmente los pasos de su padre.
“Es un ejemplo. Dios le ha permitido mantener ese principio de honestidad y esos son los resultados que hoy tenemos. Es un orgullo para mí ser su hijo”, expresó Luis Felipe durante el acto.
El Día de la Paz dentro de la Semana Cívica sirvió para destacar una forma menos visible de construir ciudad: servir desde la profesión, acompañar instituciones y poner el conocimiento individual a disposición de proyectos colectivos.

