LA CEIBA, ATLÁNTIDA.— Lo que comenzó como una madrugada frente al mar terminó en cuestión de segundos en una escena criminal. Kimberly Dayana Murillo Almendárez, de 28 años, fue asesinada a disparos alrededor de las 4:30 de la mañana de este domingo 6 de septiembre, frente al estacionamiento del Paseo de los Ceibeños, en el sector de playa de Los Maestros, en La Ceiba.
La información preliminar indica que Murillo se encontraba en el lugar acompañada de una amiga cuando un hombre que se movilizaba en una motocicleta se aproximó hasta donde estaban.
Según versiones el atacante habría descendido o acercado lo suficiente para apuntar con un arma de fuego a la joven antes de efectuar los disparos. Esta secuencia, sin embargo, forma parte de la información preliminar del caso y deberá ser confirmada oficialmente por las autoridades responsables de la investigación.
Los nuevos elementos conocidos sobre el crimen indican que Kimberly habría intentado alejarse del atacante al percatarse del peligro.
No logró escapar.
El agresor presuntamente abrió fuego y la joven fue alcanzada por varios disparos. Murillo cayó gravemente herida a poca distancia del punto donde había estado conversando momentos antes.
Uno de los elementos que podría resultar importante para las pesquisas es la versión de que el responsable llegó y huyó en una motocicleta.
Las autoridades no habían informado públicamente, hasta el momento, sobre la identidad de algún sospechoso ni confirmado detenciones relacionadas con el asesinato.
Tampoco se ha establecido oficialmente qué motivó el ataque.
Entre las líneas que han trascendido públicamente se encuentra la posibilidad de que los investigadores busquen determinar si se trató de un crimen previamente planificado o por encargo.

Detrás de la escena policial quedó la historia de una joven que había regresado recientemente a su ciudad.
Kimberly residía en la colonia Club de Leones, al oeste de La Ceiba, y trabajaba en una cadena de cruceros, actividad que la mantenía fuera del país durante temporadas.
Había vuelto a la ciudad para disfrutar de unos días de vacaciones antes de incorporarse nuevamente a sus labores en el extranjero.
Personas cercanas la describieron como una mujer trabajadora y una excelente persona. La noticia de su muerte provocó consternación entre familiares, amigos y conocidos.

