Hay una imagen que no necesita traducción en ningún idioma: la del estadio lleno, la luz encendiéndose sobre el césped, el himno que sube y el mundo que se detiene. Hoy, 11 de junio de 2026, esa imagen vuelve a ocurrir. Y esta vez, ocurre en el lugar donde todo comenzó para muchas generaciones de aficionados latinoamericanos: el Estadio Azteca de la Ciudad de México, el único recinto en la historia del fútbol que recibirá tres Copas del Mundo.
Esta tarde arranca el Mundial 2026 con el partido inaugural entre México y Sudáfrica, en el histórico Estadio Azteca. La gran final está programada para el domingo 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, Estados Unidos. Entre esas dos fechas caben 39 días, 104 partidos y 48 selecciones nacionales que competirán por el trofeo más codiciado del deporte mundial.
Para Honduras, la cita llega con el sabor amargo de quien quedó en la puerta. La Bicolor fue eliminada en la tercera ronda de las eliminatorias de Concacaf, donde sumó apenas 9 puntos de 18 posibles y quedó dos unidades por detrás de Haití, que sí se ganó el boleto. Toca, entonces, lo que toca: disfrutarlo desde la tribuna, con toda la pasión intacta.
El Mundial 2026 es el primero en la historia disputado por tres países anfitriones: Estados Unidos, México y Canadá. Es también la primera edición con 48 selecciones participantes, lo que amplió la cantidad de partidos y rondas eliminatorias respecto a todas las ediciones anteriores.
Las 48 selecciones fueron distribuidas en 12 grupos de cuatro equipos cada uno. Cada país disputará tres partidos en la fase inicial, y los dos primeros de cada grupo más los ocho mejores terceros clasificarán a los 16avos de final. Desde ahí, las llaves son a partido único hasta llegar a la gran final. El campeón deberá disputar ocho partidos para levantar el trofeo, un récord en la historia de la competición.
Las 16 sedes del torneo se distribuyen en once ciudades de Estados Unidos, tres de México y dos de Canadá: Atlanta, Boston, Ciudad de México, Dallas, Philadelphia, Guadalajara, Houston, Kansas City, la bahía de San Francisco, Los Ángeles, Miami, Monterrey, Nueva York/Nueva Jersey, Seattle, Toronto y Vancouver.
La fase de grupos reserva varios duelos de alto voltaje. Brasil lidera el Grupo C junto a Marruecos, Haití y Escocia. Argentina integra el Grupo J con Argelia, Austria y Jordania. España encabeza el Grupo H frente a Cabo Verde, Arabia Saudí y Uruguay. Francia va en el Grupo I con Senegal y Noruega. Alemania lidera el Grupo E, Países Bajos el Grupo F, Bélgica el Grupo G, Portugal el K e Inglaterra el Grupo L.

En cuanto a los favoritos al título, el panorama está más abierto que en ediciones anteriores. Son seis las selecciones que lideran la preferencia de analistas y casas de apuestas: España, Francia, Inglaterra, Brasil, Argentina y Portugal.
España viene de ganar la UEFA Nations League 2022-2023, la Eurocopa 2024 y los Juegos Olímpicos de París 2024, y ocupa la segunda posición del ranking FIFA. Sus figuras son Lamine Yamal, Nico Williams y Pedri. Francia, por su parte, llega como subcampeona vigente y con una delantera que muchos consideran la más peligrosa del torneo: Mbappé es indiscutible, y el Balón de Oro Dembelé a veces ni siquiera arranca de titular, tal es la profundidad del plantel galo.
Argentina defiende la corona que conquistó en Qatar 2022 de la mano de Lionel Messi, en lo que será el último Mundial que dispute la leyenda viva del fútbol, rodeado aún de cracks como Julián Álvarez, Enzo Fernández, el Dibu Martínez y Lautaro.
El encuentro inaugural se llevará a cabo este 11 de junio entre México y Sudáfrica en el Estadio Azteca de la Ciudad de México, el primer recinto en la historia en recibir tres Copas del Mundo. Para el Tri, jugar en casa es una bendición y una presión al mismo tiempo. La afición mexicana es de las más ruidosas del planeta, y el Azteca, con su historia a cuestas, no perdona un tropiezo propio.
La fase de grupos se extenderá hasta el 27 de junio, para dar paso a las rondas eliminatorias que arrancan desde los 16avos de final. Desde ahí, el torneo adquiere ese nervio de eliminación directa que es, quizás, lo que hace al Mundial diferente a cualquier otra competencia: un partido puede acabar con cuatro años de trabajo.
La ausencia de la Bicolor en esta cita duele, y no tiene sentido disimularlo. Honduras ha participado en tres Copas del Mundo: España 1982, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014, edición en la que cayó en fase de grupos ante Francia, Ecuador y Suiza sin conseguir ningún punto. Regresar a ese escenario sigue siendo la deuda pendiente de la selección nacional con su afición.
Mientras tanto, el país seguirá este Mundial como lo sabe hacer: con pasión desbordada, debates interminables en los barrios, televisores encendidos desde el mediodía y una fe en el fútbol que ninguna eliminatoria ha podido apagar. Porque aunque la H no esté en el campo, Honduras siempre encuentra a quién hincharle.
El mundo ya está paralizado. El Azteca ya respira. El Mundial 2026 acaba de empezar.

