HomeCulturaOlanchito despide sus banderas y abre el mes de la patria

Olanchito despide sus banderas y abre el mes de la patria

Las cenizas fueron sepultadas como símbolo de respeto

OLANCHITO, YORO.— Las llamas comenzaron a consumir lentamente el azul y blanco mientras autoridades, estudiantes y ciudadanos observaban en silencio. La noche de este 31 de agosto, el Parque Central de Olanchito fue escenario de uno de los actos más solemnes del calendario cívico: la incineración de los pabellones nacionales que cumplieron su vida útil, un ritual en el que la bandera no se destruye por desprecio, sino que se despide con honor antes de que sus cenizas sean depositadas en la tierra.

La ceremonia marcó además la antesala de septiembre, mes dedicado a conmemorar la independencia de Honduras, y reunió a autoridades municipales, representantes del sector educativo, estudiantes y miembros de la sociedad civil.

El acto contó con la participación del alcalde de Olanchito, Juan Carlos Molina; la directora municipal de Educación, Karina Chávez; y el presidente del Comité de la Semana Cívica de Olanchito (COSECIO), Erlin Ponce, quienes resaltaron el valor de conservar estas ceremonias como parte de la formación cívica de las nuevas generaciones.
¿Por qué se incinera la bandera?

Una bandera nacional deteriorada por el tiempo no debe terminar convertida simplemente en basura. Cuando su tela ya no reúne las condiciones para continuar ondeando dignamente, se realiza una ceremonia solemne para retirarla.

El fuego adquiere entonces un significado simbólico: no pretende borrar el pabellón, sino darle una despedida respetuosa al emblema que durante su vida útil representó a Honduras.
Una vez consumida la tela, sus cenizas son recogidas y sepultadas. El gesto representa el retorno digno de un símbolo patrio a la tierra que representa, evitando que sus restos sean tratados como un desecho común.

Durante la ceremonia, el alcalde Juan Carlos Molina destacó que honrar los símbolos nacionales también significa comprender la responsabilidad que cada ciudadano tiene con su municipio y con Honduras.

“Hoy despedimos con respeto estas banderas que durante años representaron nuestra identidad. Pero el verdadero homenaje a Honduras lo hacemos todos los días, trabajando, educando a nuestros hijos y construyendo una mejor ciudad y un mejor país”, expresó Molina.

La directora municipal de Educación, Karina Chávez, centró su mensaje en los estudiantes y en la necesidad de transmitir a las nuevas generaciones el significado que existe detrás de los actos cívicos.

“Cuando nuestros niños y jóvenes comprenden por qué respetamos nuestra bandera, también aprenden a valorar nuestra historia, nuestra independencia y los sacrificios de quienes construyeron esta nación. Esa formación cívica comienza desde las aulas y desde nuestros hogares”, manifestó Chávez.

Por su parte, el presidente de COSECIO, Erlin Ponce, destacó que la ceremonia representa simbólicamente el cierre de agosto y la apertura de las celebraciones patrias en Olanchito.

“Con este acto solemne damos paso al mes de nuestra independencia. Queremos que septiembre sea una celebración de nuestra identidad, de nuestros valores y del orgullo de ser hondureños”, señaló Ponce.

Con la incineración y posterior sepultura de las cenizas quedó abierto el calendario de actividades cívicas que se desarrollará durante septiembre en Olanchito.

Porque la ceremonia encierra precisamente ese mensaje: las banderas envejecen, se desgastan y un día deben ser retiradas; la patria que representan debe permanecer de generación en generación.

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