Trujillo, Colón.- Hace exactamente 501 años, un hombre llamado Juan de Medina desembarcó en una bahía caribeña, cumplió las órdenes de Francisco de Las Casas y fundó la Villa de Truxillo el primer asentamiento político y urbano de Honduras y de toda Centroamérica. Ese acto, ocurrido el 18 de mayo de 1525, convirtió a Trujillo en el punto de partida de una nación.
Este Lunes, esa misma ciudad celebro su 501 aniversario. No hay estruendo de cañones ni armadas en el horizonte, como en aquellos siglos en que piratas ingleses acechaban su bahía.
Hay, en cambio, una plaza pequeña al costado de la Municipalidad donde el busto de bronce de Medina primer alcalde de la villa que él mismo fundó observa en silencio el paso de los siglos y de los vecinos que caminan a su lado sin siempre saber que miran al hombre que los originó.
El busto de Juan de Medina, primer alcalde de la Villa de Truxillo, permanece en la pequeña plaza contigua a la Municipalidad de Trujillo. Es el único monumento permanente al hombre que, por órdenes de Francisco de Las Casas, fundó el primer asentamiento de Honduras el 18 de mayo de 1525.
Trujillo no nació en el vacío. Veintidós años antes de que Medina llegara con su misión colonizadora, otra figura monumental había contemplado esa misma bahía: Cristóbal Colón, en su cuarto y último viaje al Nuevo Mundo, desembarcó en lo que hoy es Trujillo el 14 de agosto de 1502 el primer contacto de Europa con tierra firme centroamericana y allí se celebró la primera misa en el continente americano.

La bahía que maravilló al genovés fue la misma que los españoles eligieron, dos décadas después, para clavar los cimientos de una civilización.
“Nos reunimos en esta noble y antigua ciudad de Trujillo para ser testigos de su proclamación como Ciudad Primada de Honduras. Este título no es un simple nombramiento honorífico: es el reconocimiento solemne del lugar central que Trujillo ocupa en el corazón y la historia de nuestra patria.” Expresó su Alcalde municipal en un pequeño acto el dia de ayer.
Bajo ese peso histórico, el Congreso Nacional proclamó a Trujillo “Ciudad Primada de Honduras” en mayo de 2025, al cumplir los 500 años de su fundación un título que la ciudad porta ahora al entrar a su 501.° año de existencia.
Pero la historia de Trujillo no es solo la de los fundadores. Es también la de Pizacura, el cacique lenca que resistió la incursión española en 1526. La de los garífunas, que llegaron a estas costas desde San Vicente y forjaron una identidad afrodescendiente que hoy es patrimonio de la humanidad. La del filibustero William Walker, fusilado en Trujillo en 1860, cuya derrota consolidó la soberanía centroamericana y le dio al lenguaje popular hondureño la palabra “catracho”, derivada del general Florencio Xatruch que lo capturó.

Cinco siglos en siete momentos
1502
Cristóbal Colón desembarca en la bahía de Trujillo — primer contacto europeo con tierra firme centroamericana. Se celebra la primera misa del continente.
1525
Juan de Medina funda la Villa de Truxillo por órdenes de Francisco de Las Casas. Primer asentamiento urbano de Honduras y Centroamérica.
1526
El cacique Pizacura lidera la resistencia indígena contra la expansión española en el norte de Honduras desde Papayeca.
1532
Trujillo obtiene la categoría de ciudad. En 1539 su iglesia es declarada Catedral por el Papa Pío III.
1797
Los garífunas llegan a las costas de Trujillo desde la isla de San Vicente, iniciando su presencia permanente en el Caribe hondureño.
1860
El filibustero William Walker es fusilado en Trujillo. La victoria de Florencio Xatruch acuña el gentilicio “catracho” para los hondureños.
2025
El Congreso Nacional proclama a Trujillo “Ciudad Primada de Honduras” al cumplir 500 años de fundación.
Hoy, el busto de Juan de Medina permanece donde siempre ha estado en esa plaza pequeña, junto a la Municipalidad mientras Trujillo cumple 501 años siendo lo que siempre fue: el principio de todo.
Una ciudad que vio nacer a Honduras, que resistió piratas y filibusteros, que acogió a los garífunas y que, aun en el olvido institucional de siglos, se niega a dejar de ser la madre de la patria.

