COYOLES CENTRAL, Olanchito. – Entre sopas marineras, arroz con coco y el aroma de frutas tropicales recién cortadas, los pasillos del Instituto Rafael Pineda Ponce de Coyoles Central se convirtieron este día en un mercado de sabores, colores y tradición.
Lo que comenzó como una actividad escolar terminó siendo algo más: la primera feria gastronómica del Distrito Educativo Valle Arriba, un evento que reunió bajo un mismo techo la diversidad culinaria de dos departamentos hondureños y la creatividad de decenas de estudiantes que llegaron a demostrar que la identidad también se cocina.
Preescolares, centros de educación básica y colegios de media del sector Valle Arriba participaron en la actividad, acompañados de docentes y padres de familia que se volcaron a la organización y presentación de cada stand. El resultado fue una feria que desbordó lo académico para convertirse en una celebración cultural verdadera.

La propuesta gastronómica de la feria no fue improvisada. Cada centro educativo llegó con una identidad clara: representar la riqueza culinaria de Atlántida y Choluteca, dos departamentos con tradiciones de mesa radicalmente distintas pero igualmente definidas.
Del litoral atlántico llegaron las sopas marineras, los mariscos preparados al estilo costero y el infaltable rice and beans cocinado con leche de coco, ese plato que en la costa norte hondureña tiene categoría de patrimonio. De Choluteca vinieron platillos y bebidas que reflejan la cocina del sur del país, con sus propias técnicas y sus propios sabores destacando los productos de el mar.

Las frutas de ambas regiones, bebidas frías y preparaciones típicas completaron un menú amplio que permitió a visitantes y jurados recorrer, con solo dar unos pasos, la geografía culinaria de Honduras.
La presentación no se limitó a los alimentos. Trajes típicos, danzas y música acompañaron cada stand, convirtiendo la feria en una experiencia completa donde la gastronomía y la cultura popular se presentaron como lo que siempre han sido: dos expresiones inseparables de una misma identidad.

Una ganadora con nombre y destino
Al final de las degustaciones y evaluaciones, la Red Lazos de Amistad se impuso como la mejor propuesta del distrito y se ganó el derecho de representar al sector Valle Arriba en la siguiente etapa: la feria gastronómica municipal de Olanchito.
Ahora las redes ganadoras de cada distrito educativo de Olanchito se medirán en una jornada que el director del Instituto Pineda Ponce, Johny Orellana, ya confirmó como el próximo gran escenario del proceso.
“Las actividades ahora continuarán en una jornada municipal en Olanchito, donde competirán las redes ganadoras en cada feria de distrito”, indicó Orellana, precisando que los demás distritos educativos del municipio también han organizado sus propias ferias en paralelo.

Más que una feria: una apuesta pedagógica
Detrás de los manteles y los fogones hay una intención educativa que merece reconocerse. Actividades como esta obligan a los estudiantes a investigar, a hablar con sus abuelas, a rastrear recetas que de otro modo se perderían, y a entender que la cultura no es algo que se aprende solo en los libros. Se aprende también en la cocina, en el mercado, en la música que suena mientras se prepara el Rice and Beans.

