Atlanta, Georgia — Argentina firmó ayer martes otra remontada de último minuto y venció 2-1 a Inglaterra en el Estadio Mercedes-Benz, en un partido válido por las semifinales del Mundial 2026, para asegurar su presencia en la final del domingo frente a España. Con este resultado, el equipo dirigido por Lionel Scaloni jugará su segunda final mundialista consecutiva, tras el título obtenido en Qatar 2022.
Inglaterra abrió el marcador con un gol de Anthony Gordon en el arranque del segundo tiempo, luego de que el técnico Thomas Tuchel apostara por un esquema marcadamente defensivo. Argentina, sin embargo, sostuvo el asedio ofensivo hasta que, al minuto 85, Enzo Fernández empató el encuentro con un remate cruzado tras una asistencia de Lionel Messi.
Ya en el descuento, al 90+2, Lautaro Martínez selló la vuelta de marcador con un centro de Messi al segundo palo, tras un cabezazo de Alexis Mac Allister que había pegado en el poste minutos antes.
Al finalizar el partido, Tuchel defendió su planteamiento pese a la derrota. “No me arrepiento de nada. Creo que merecíamos ir ganando uno a cero”, declaró el entrenador alemán, quien retiró a Gordon —autor del único gol inglés— para reforzar la defensa cuando el marcador todavía favorecía a su equipo.
La victoria confirma un patrón que Argentina ha repetido a lo largo de todo el torneo: sufrió para avanzar ante Cabo Verde, remontó un 0-2 ante Egipto en apenas 15 minutos, y definió en tiempo suplementario frente a Suiza. El duelo ante Inglaterra, además, reavivó una rivalidad futbolística con más de medio siglo de historia, marcada por los mundiales de 1966 y 1986.
Argentina disputará la final el próximo domingo ante España, que este martes eliminó a Francia en la otra semifinal. Inglaterra, por su parte, jugará el partido por el tercer y cuarto lugar el sábado en Miami, también frente a los franceses.

