Tegucigalpa, Honduras. Sesenta presuntos integrantes de pandillas han sido detenidos en Honduras bajo acusaciones de terrorismo, en un resultado que pone nuevamente bajo atención la ofensiva de las autoridades contra las organizaciones criminales vinculadas con la violencia y la inseguridad en el país.
La cifra refleja el alcance de las acciones emprendidas contra estas estructuras, cuyos integrantes son señalados de participar en actividades delictivas que afectan a distintas comunidades hondureñas.
De acuerdo con el balance presentado el lunes 26 de octubre por el director de la Policía Nacional, Rigoberto Oseguera Mass, las 60 capturas se realizaron durante los primeros ocho días de la Operación Escudo Honduras, una estrategia de seguridad que se extenderá hasta el 31 de diciembre.
De los detenidos, 40 ya recibieron auto de formal procesamiento con prisión preventiva, mientras los otros 20 continúan en distintas etapas judiciales.
El director de la División Antiextorsión y Asociaciones Terroristas (DAET), Jorge Daniel Molina, detalló que 30 de los capturados estarían vinculados con la Mara Salvatrucha (MS-13), 26 con la Pandilla 18 y cuatro con el denominado Cártel del Diablo.
Las operaciones también permitieron decomisar 20 armas de grueso calibre, 11 armas cortas, un lanzagranadas y aproximadamente 991 municiones, según las autoridades.
Francisco Morazán registró la mayor cantidad de detenciones, con 28, seguido de Cortés, con 14. También se reportaron capturas en Yoro, Colón y otros departamentos del país.
Oseguera Mass aseguró que las acciones continuarán contra los cabecillas, integrantes y redes financieras de las organizaciones criminales. La estrategia contempla operaciones en los municipios con mayor incidencia delictiva y la coordinación entre unidades policiales, Fuerzas Armadas y operadores de justicia.

